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Una extraña mezcla de sensaciones

En este momento, domingo por la noche, escribo estas breves líneas, no se me vaya a olvidar esta ligera experiencia que hoy mismo viví. Fue un fin de semana tranquilo y sin guardia laboral; mis padres, al tener vacaciones, optaron por pasar a visitarme y solicitar mi compañía en una visita relámpago a algunos familiares en el Estado de México. Tras pasar la noche en la bella ciudad de Toluca, decidimos regresar a nuestros orígenes, no sin antes dar una vuelta por los tianguis de libros y antigüedades de La Lagunilla en chilangolandia, Distrito Federal.

Nunca he ocultado mi, dígamos, aprecio hacia el pueblo alemán y, sobre todo, la ideología política del Nacional Socialismo. Antes de seguir, y para evitar pre-juicios, debo decir que detesto el racismo y las ideas de superioridad de ciertas personas sobre otras; no obstante, confío en las formas de gobierno más extremas como las ideales para dirigir a las personas. Es precisamente por razones como las mencionadas, que mi vida la he dedicado a estudiar los temas recurrentes a Hitler, Porfirio Díaz, grandes conquistadores, la Segunda Guerra Mundial, el Imperio Romano y todos aquellos temas englobados en tales titulares. No me considero un sabio ni mucho menos, pero mis conocimientos sobre estos temas son más profundos de los que nos enseñan las escuelas, las películas y los libros “famosos”.

Bajo tales argumentos, buscaba algún puesto que tuviera alguna variedad de libros poco comunes sobre alguno de los temás mencionados anteriormente. Mientras recorría filas interminables de libros de todo tipo de materias, llamó mi atención una réplica del cuchillo que se entregaba a las Juventudes Hitlerianas en su ceremonia de aceptación. Tras observarla un rato y decidir que no gastaría los 2,000 pesos que me pedían por ésta, llamó mi atención la cantidad de libros con la imagen de la svástica que rodeaban y llenaban la mesa frente a la que me encontraba.

Al notar tales aspectos, me dirigí a los dependientes para preguntarles sobre la continuación al controversial libro Mein Kampf, cuyo título en alemán es Zweites Buch (Libro Segundo), al ver mi interés y la demostración de cierto conocimiento, los vendedores comenzaron a ofrecerme una variedad de libros que, aunque no eran el que buscaba, llamaron mi atención debido a los comentarios por los que los referían.

“Este libro te contará la historia de la segunda guerra, sólo que en éste no han metido las narices esos pinches judíos llorando y diciendo ay ay ay nos mataron en el holocausto, pobrecitos de nosotros – me dictaba uno de los individuos, el otro me acercaba otro y decía – si lees ese, después querrás lee éste que describe las repercusiones del primer libro y te darás cuenta de lo puto (sic) y traidor que es Benito Juárez para México”.

 

Después debo decir que me convencieron de darle una oportunidad al primer libro que me ofrecieron y lo adquirí junto con un dvd documental sobre la Segunda ran guerra. Justo cuando me iba, me alcanzaron para entregarme un par de panfletos entre los que se incluía el testamento político de Adolf Hitler, un par de diatribas antisemitas y una invitación a un grupo llamado Despierta México.Tras reflexionar un poco, proseguí mi búsqueda de textos interesantes que me llevó a adquirir las obras completas de Edgar Allan Poe, pero esa será otra historia.

Primero, espero no ofender a nadie con mi paráfrasis, pero me es imposible omitir los comentarios debido al objetivo del presente texto.

 

Nombré a esta experiencia Una extraña mezcla de sensaciones pues en eso se convirtió mi regreso al hogar: No pude evitar reírme con las afirmaciones de aquellos amigos, pues el humor negro es una de mis preferencias. No pude evitar sentir temor, pues sé que hablaban en serio y realemente se profundizaban y apasionaban en un tema que yo veo desde un punto de vista meramente escolar y cultural. No pude evitar sentir satisfacción de conocer personas que me entendían al describir términos en el idioma teutón. No puedo siquiera imaginarme el contenido de la mayoría de libros que, hasta el día de hoy, su existencia era desconocida para un servidor.

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  1. 26 noviembre 2010 en 14:04
  2. 7 diciembre 2012 en 6:23
  3. 7 diciembre 2012 en 6:32

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