Inicio > Detalles Históricos, Reseñas Literarias > Been there, read that (XLIX)

Been there, read that (XLIX)

Camino a Roma

Aut. Ben Kane

Un comentario previo a mi crítica de la obra: Al principio no entendía el motivo pero cuando comencé a leer en el pequeño parque donde lo hago todos los días a la hora de la comida, me dio pena que me vieran leyendo Camino a Roma. Es raro, en un país que “lee la mitad de un libro al año”, me dio “cosa” que se me viera leyendo algo comercial después de haber tenido mi evolución hacia escritores y libros cada vez más complejos. La experiencia del lector le brinda la capacidad de entrar a un mundo de lectura que se va sofisticando con su aumento; sin embargo, ya no sentí esa falsa pena cuando me di cuenta de que, al igual que en el mundo del cine, no todo tiene que ser de la más alta alcurnia para poder disfrutarlo (las diferencias entre cine de arte y un blockbuster, que a veces coinciden).

Después de dos largos años desde que leí la primera y segunda parte, por fin llego al final de la trilogía compuesta por La Legión Olvidada, El Águila de Plata y, finalmente, Camino a Roma de Ben Kane. La historia de los mellizos Romulus y Fabiola llega a su término. Brennus ha muerto, o por lo menos así lo han creído los protagonistas, Tarquinius ha perdido su capacidad adivinatoria así como el amor fraternal de Romulus al enterarse de que el asesinato del noble que provocó toda la travesía hasta ahora es culpa de él mismo. Fabiola se encuentra en una buena posición y pronto será dueña del Lupanar, el prostíbulo dónde creció y fue usada; desde ahí, planeará una conspiración para asesinar al hombre que violó a su madre, Julio César.

El verdadero problema surge cuando Romulus, convertido en legionario, empieza a admirar a César como a ningún otro hombre en el mundo. El conflicto entre hermanos, entre odio y amor. Las intrigas de personajes como el fugitivarius Scaevola que no cesará en sus intentos de asesinar a Fabiola y la participación del mismo Marco Antonio en la vida de la melliza.

Al ser uno de mis temas favoritos, la antigua Roma, disfruté en demasía de la historia. Como en todo, te encariñas con los personajes y los haces tuyos. El autor maneja muy bien los cortes para mantenerte en suspenso sobre la parte de uno de los protagonistas mientras satisfaces la incertidumbre de alguna de los otros, así sucesivamente.

Por supuesto, nada recomendable es tratar de leer sin conocer las anteriores entregas de la saga; la historia es entretenida, fresca y da siempre lugar a muchas especulaciones gracias a la pauta que nos dejan los borrosos registros de la historia humana antigua. Lo disfruté y, por supuesto, buscaré otras obras de Ben Kane.

Anuncios
  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: