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Archive for the ‘Poesía’ Category

Dos de mis poemas favoritos de Bukowski, animados

Me topé con este par de animaciones que dan vida a dos poemas de Charles Bukowski, The Laughing Heart y Roll the Dice, ambos forman parte de algunos textos que me han seguido a lo largo de mi vida. En especial, el segundo, tiene mucho que ver con esa filosofía que sigo cuando hago lo que me apasiona; si lo intento, me gusta ir por ese camino hasta el final, sin importar las consecuencias, sólo así alcanzaré la risa perfecta. No todo es risa, pero sonrío cuando aún en el fracaso, sé que di todo lo que podía dar. Y un poco más.

Espero los disfruten tanto como yo lo he hecho y sigo haciendo.

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Hoy más que nunca lamo tu recuerdo

Hoy más que nunca lamo tu recuerdo

como si te tuviera entre mis labios.

Huelo los meses de febrero a junio.

Palpo mi deshabitado cuerpo

aprieto doloroso

mis erógenas zonas.

Tiemblo entero en el rencor y la llama.

Olfateo tus huellas, son de arena.

Lloro en el charco del final absurdo.

Me dueles todavía muy adentro.

Escucho en resonancia

el sol y el águila de tu abandono,

se me encogen mis vísceras nocturnas,

pero no me arrepiento.

– Lucía Rivadeneyra

Categorías:Dedicatorias, Poesía

La Fuga

20 noviembre 2013 2 comentarios

huir de una araña viuda negra
es un milagro comparable al del arte.

ella teje sus telas de araña
con las que atrae lentamente
utilizando toda su astucia
te envuelve
y al sentirse satisfecha, te matará.
en su mortal abrazo
succionará toda tu sangre.

yo logré escapar de mi viuda negra
porque había muchos machos
en el entramado de sus telas de araña
y al tiempo que abrazaba a uno
luego a otro y a otro y a
otro
pude zafar
salir de ahí.

ella me extrañará
lo sé
no a mi amor
sí el sabor de mi sangre,
pero siendo ella de lo mejor, encontrará
otras sangres tan buena en lo suyo que casi extraño mi
muerte,
pero no del todo;
he logrado escapar.
ahora contemplo
nuevas
telas de araña.

– Charles Bukowski

Categorías:Dedicatorias, Poesía Etiquetas: , , ,

Cartas

ella se sienta en el piso

hurgando en la caja de cartón

leyéndome las cartas de amor que le he escrito

mientras su hija de 4 años yace en el piso

envuelta en una cobija color rosa

dormida 3/4

 

nos hemos vuelto a juntar después de una separación.

me siento en su casa

una tarde de domingo

 

los carros suben y bajan por la colina,

allá afuera

cuando estemos dormidos esta noche, juntos

escucharemos a los grillos

 

¿dónde están los tontos que no viven

tan bien como yo?

 

amo sus paredes.

amo sus niños.

amo su perro.

 

escucharemos a los grillos.

mi brazo rodeando su cadera,

mis dedos contra su barriga

 

una noche como esta le gana a la vida

y este rebosar se las arregla con la muerte.

 

me gustan mis cartas de amor,

eran verdaderas.

 

¡Ah, ella tiene un hermoso culo!

¡Ah, tiene un bello espíritu!

 

– Charles Bukowski

Been there, read that (LXXXIV)

Soy la orilla de un vaso que corta, soy sangre: Antología poética

Aut. Charles Bukowski

Soy la orilla de un vaso que cortaLa verdad es que no puedo reseñar mucho de una antología y menos si se trata de la autoría de uno de mis escritores favoritos. De cualquier manera, es muy difícil ponerse a escribir sobre poesía cuando uno no es un gran escritor de la misma o, por lo menos, lector de ella. Sin embargo, sí puedo hacer algunos comentarios.

Antes que nada, para leer poesía de Bukowski o de cualquier otro autor, es necesario leerla en su idioma original. Ya me ha pasado que las traducciones no siempre son buenas, dejé constancia de ello en una entrada anterior en la que elegir entre “topo” y “verruga” cambiaba el sentido de un verso totalmente.

Ahora bien, ya de por sí es difícil encontrar las obras de algunos autores si no es porque tenemos librerías como el Péndulo, Gandhi o el Sótano; y más difícil es encontrar esas obras en sus idiomas originales. Por tanto, es viable siempre o encontrar las versiones con traductores adecuados o aquellas que incluyen los dos idiomas, como la presente.

Finalmente, de Bukowski, puedo decir que su poesía es igual a su narrativa: directa, dura, cruda, sin adornos, con remates extraordinarios y sencillos. Encontrarás un amor sincero, que no endulza y que simplemente cumple su cometido. Versos sencillos, escritos literalmente por un borracho amante de las mujeres y enemigo del trabajo. Uno no se arrepiente de leer lo que lee a través de las palabras del buen Hank.

Aprender

Después de un tiempo,

uno aprende la sutil diferencia
entre sostener una mano
y encadenar un alma.

Y uno aprende
que el amor no significa acostarse
y una compañía no significa seguridad.

Y uno empieza a aprender…
Que los besos no son contratos
y los regalos no son promesas.

Y uno empieza a aceptar sus derrotas
con la cabeza alta y los ojos abiertos.

Y uno aprende a construir
todos sus caminos en el hoy,
porque el terreno de mañana
es demasiado inseguro para planes
Y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.

Y después de un tiempo
uno aprende que si es demasiado,
hasta el calorcito del sol quema.

Así es que uno planta su propio jardín
y decora su propia alma,
en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar,
que uno realmente es fuerte,
que uno realmente vale,
uno aprende y aprende…

Y con cada día uno aprende…

– Anónimo

Estúpidas cartas de amor

Cartas de Amor Ridículas

Todas las cartas de amor son

ridículas,

No serían cartas de amor si no fuese

ridículas.

También escribí en mi tiempo cartas de amor,

como las demás,

ridículas.

Las cartas de amor, si hay amor,

tienen que ser

ridículas.

Pero, al fin y al cabo,

sólo las criaturas que nunca escribieron cartas de amor

sí que son

ridículas.

Quién me diera en el tiempo en que escribía

sin darme cuenta

cartas de amor

ridículas.

La verdad es que hoy mis recuerdos

de esas cartas de amor

sí que son,

ridículos.

(Todas las palabras esdrújulas,

como los sentimientos esdrújulos,

son naturalmente

ridículas).

– Fernando Pessoa