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Posts Tagged ‘Crimen’

Been there, read that (XCII)

Autopsia de la novela negra

Aut. Víctor Bolívar Galiano

Autopsia de la novela negraUn problema con los manuales de todo tipo (y sobre todo los de literatura) es que los ejemplos o no muestran la totalidad de los casos que pretenden demostrar, o son muy cortos, o simplemente son inexistentes. Pues bien, qué mejor que el manual en sí sea un sólo y extenso ejemplo.

Autopsia de la novela negra es eso, un ejemplo que incluye todo lo que es necesario saber para comenzar a escribir aquella historia que teníamos ganas de contar. Capítulo tras capítulo, la historia muestra escenas que utilizan las diferentes herramientas a aplicar en la escritura del género negro. A través de los “Apuntes del Dr. Ernesto Barea”, esparcidos entre los capítulos, encontraremos valiosa información técnica sobre temas como el suicidio, heridas mortales, trastornos psicológicos, y demás relativos al género.

Con todo esto, la historia es entretenida, amena y explicativa de las situaciones que uno debe comprender. Chistoso es el hecho de que al final veremos que el protagonista desarrolló un papel que pudo haberlo excluido completamente de la historia, ya que sin él ésta no habría cambiado casi para nada.

Después de la divertida que me di leyendo El complot mongol, no quedaron dudas, debo escribir género negro. Qué mejor manera de guiarme que a través de la obra de Víctor Bolívar. Si no te gusta el genero policíaco o criminalista, no es para ti, advierto de una vez.

Been there, read that (LXXXVII)

Desgracia

Aut. J. M. Coetzee

DesgraciaMi ausencia reciente en el blog, obedece a la aparición de un nuevo trabajo y, con este, una nueva etapa de mi vida laboral y profesional. Es curioso, cómo uno toma un libro al azar del librero y se da cuenta que la historia que lee, es aquella que no podía ser superada por ninguna otra que pudo haber sido elegida. Ya sea porque el tema es concerniente a la etapa de la vida o porque las coincidencias son simplemente demasiadas.

Me gustaría afirmar, aunque carezca de las pruebas y estadísticas para respaldar tal afirmación, que todos caeremos en desgracia en algún momento de nuestra vida. Una vez que hayamos caído en ella, no puedo afirmar que todos la enfrentaremos de la misma forma (en caso de enfrentarla porque habrá quienes simplemente la acepten), ni tampoco afirmar que todos la venceremos o que, por lo menos, podremos terminar de caer tratando de vencerla. Precisamente, son este tipo de reflexiones las que despierta el Sr. Coetzee en Desgracia.

Un catedrático universitario en Ciudad del Cabo, lleno de erudición poética, se encuentra cada vez más cerca del invierno de la edad. El que alguna vez fue asediado por sus alumnas, cada vez más jóvenes en comparación a él, ahora pasa desapercibido y en su vida sólo encuentra satisfacción aquel día en que tiene agendado su compromiso con la prostituta de  cada semana. Un día como cualquier otro, se atraviesa con una de sus estudiantes, Melanie, camino a casa. La convence de tomar una copa, la mete en su cama, este es el inicio de su desgracia.

Pronto la vida del profesor cambia, se niega a pedir disculpa de sus actos, abandona su vida en la universidad y busca refugio en la granja que posee su hija. Todo parece llevar un paso lento, relajado hasta el día en que su desgracia adquiere un nuevo ímpetu y lo golpea no sólo a él sino también a su hija. Lamentablemente la edad ha demostrado tener más efecto del esperado y mientras la desgracia permanece, veremos al protagonista no saber cómo enfrentarla hasta que finalmente tenga que aceptarla y con esto, hacer algo cercano a derrotarla.

Coetzee, nos brinda una historia contundente, interesante y llena de reflexión sobre cómo enfrentar los problemas que parecen infranqueables. Pasamos de un simple morbo por saber qué pasa entre el profesor y la alumna, a la angustia que provoca el tener que convivir con el violador de una mujer que es parte de nuestra familia. De la forma en que las cosas no pasan o son como debieran ser. Esta es la desgracia y veremos una de las múltiples formas que puede tomar en nuestras vidas.

De cómo muchas veces tendremos que renunciar a alguien que merezca nuestro amor más sincero.

Been there, read that (XXXVIII)

El Caníbal de la Guerrero y Otros Demonios de la Ciudad

Aut. Marcos Hernández Valerio

Y sí, llegó el día en que compré un libro más por morbo que por interés real. Lo cierto es que extrañaba una lectura periodística aunque ésto implicase un acercamiento a lo único que me gustaba leer en los diarios cuando era pequeño: la nota roja.

La presente obra es, ¿cómo decirlo?, entretenida, bastante; no contienen la prosa literaria más elaborada ni posee profundidad mayor a la necesaria para cumplir, creo yo, su cometido. Más que nada, el autor toma notas que han llamado su atención a lo largo de su carrera periodística enfocada en la nota policiaca y las narra como si de breves relatos se tratara.

En efecto, a pesar de la necesidad en las notas periodísticas de evitar, por ejemplo, juicios de valor, en los relatos los habrá y muchos; encontrarán también suposiciones no corroboradas y demás errores que harán que el lector quisquilloso se de cuenta de que más que una recopilación de notas, se trata de un resumen novelesco.

Sin duda muchas de las historias dejarán helado al lector y, tristemente, es de admitirse que las situaciones actuales de nuestro país hacen que muchos casos mencionados en la presente obra parezcan cuentos de hadas y hasta normales o inocentes.

Es una lectura ociosa, sencilla y rápida. En un puñado de días será completamente leída y muy probablemente dejarán un mal sabor de boca los relatos finales que juegan más con temas de fantasmas y milagros que, a opinión mía, no tenían mucha cabida tras leer los primeros cuatro apartados del libro. Una recomendación a medias.

Been there, read that (XXXVII)

Crimen y Castigo

Aut. Fiodr Dostoievski

Por fin pude terminar el clásico de clásicos de la literatura rusa. Entre tanto circo, maroma y teatro que es mi vida profesional, ni mis libros ni mis revistas reciben la atención debida. Ni modo.

Definitivamente, nací un siglo más tarde de las fechas en las que debí nacer, la presente obra de Fiodor me lo ha demostrado una vez más. Crimen y Castigo habla puntualmente de los motivos, el desarrollo, el arrepentimiento, el orgullo, las sensaciones, la abnegación, todo lo que pasa por la mente de un hombre que ha cometido un acto ilícito y de la batalla interna que se presenta entre el arrepentimiento, la expiación y la aceptación del mismo.

Dostoievski introduce una teoría que invita a la reflexión: el derecho a asesinar; sin duda, la teoría enunciada a través del personaje de Raskolnikof hoy en día sería rotundamente rechazada (por lo menos por parte de los millones de “moralistas” existentes en la actualidad) pero nadie puede juzgar a Fedor cuando éste no llegó a conocer a Hitler, Idi Amín o algún camarada por el estilo. Aún así, creo que la teoría hubiese seguido establecida pues justamente un hombre que sobresale por encima de los demás irremediablemente recurrirá a los medios necesarios para cumplir la misión de cambiar el curso de la historia de la humanidad, aún cuando esto implique eliminar a todos aquellos que se interpongan en su meta, bastante profético ¿no creen?

Raskolnikof es un estudiante universitario de apenas 23 años que por necesidad comete el asesinato de una vieja usurera. El problema viene cuando se ha dado cuenta de que más que necesidad económica,  el asesinato proviene de los deseos internos de cometer el acto y demostrarse a sí mismo que tiene la capacidad de ser diferente y sobresalir; justificar los medios a través del fin.

Pronto terminará convenciéndose de haber hecho más un bien que un mal y comenzará un juego de inteligencia con el hombre que sospecha de él pero que no posee las pruebas necesarias para encarcelarlo. En medio de todo, existirá el drama provocado por la aparición de su familia, la intervención de su mejor amigo y un constante paso del delirio a la cordura, del abandono de todo contacto humano con la necesidad del amor de una mujer más desgraciada que él.

¿Qué más se podría decir? Hablamos de un clásico y, como tal, abre las puertas de un mundo clásico también y nos provee del pensamiento y costumbre de la época en que se escribió. Obra obligatoria para aquellos amantes de historias policiacas, del psicoanálisis y de la literatura en general.