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Posts Tagged ‘Crítica’

Been there, read that (CXLIV)

Toda una vida estaría conmigo

Aut. Guillermo Sheridan

issuu___toda_una_vida_estaria_conmigo_de_guillermo_sheridan_by_editorial_almadia54172a9eacda5_300hCierro mi año lector con uno de mis preferidos, el buen Maestro Sheridan. Hay un problema con mi columnista y ensayista mexicano favorito: que su condición de favorito propicia que en una obra recopilatoria, utilizada a modo de biografía, gran parte de su contenido ya haya pasado por mis ojos. Sin embargo, pocos textos me provocan tanto placer al leerlos como los del susodicho.

Divido en capítulos que comienzan “muy tempranito por la mañana”, pasando “por ahí del mediodía”, llegando a la “hora del cafecito” y terminando “ya en la nochecita”, el libro recopila textos que el autor ha presentado a lo largo de su carrera (algunos son inéditos) y que se relacionan con las diferentes etapas de su vida: niñez, juentud, adultez; y al mismo tiempo, su relación con la familia, con personalidades del distintas áreas, consigo mismo, con sus mentores.

Toda una vida estaría conmigo es divertida, sarcástica, seria, atinada, tal y como siempre he considerado al autor, una auténtica inspiración como hombre de éxito y como exponente de la humildad y el buen humor con elque se debe tomar la vida. Alguna vez le mandé un tuit al autor, “Maestro Sheridan, es usted la reata más peluda del desierto, a lo que contestó, “ahí pinchemente”. Y en efecto, ahí pinchemente.

Been there, read that (CVII)

Muss | El gran imbécil

Aut. Curzio Malaparte

MussEste es un gran ejemplo de información de primera mano, cuando hablamos del retrato y biografía de un personaje histórico. Curzio Malaparte, el autor, es un italiano que forma parte de la política de su país cuando el fascismo gobierna; al mismo tiempo, es colaborador y conocido personal de Benito Mussolini, sobre quien escribe esta obra.

El libro es un texto fraccionario. En general, distinguimos tres etapas de su escritura: La primera parte de Muss, que se escribe cuando el dictador ha consolidado su poder y comienza a coquetear con la idea de una alianza entre la Italia fascista y el creciente gobierno nacional socialista de Adolf Hitler, hasta el día en que el autor es aprendido y recluido en la cárcel; El Gran Imbécil, que se escribe al poco tiempo de salir de prisión; y la última parte de Muss y el apéndice Mamma Marcia, que se escribe un par de años después de la muerte de Mussolini.

La ambivalencia que el autor brinda en cuanto a Mussolini, es fácilmente identificable con la etapa de escritura. El retrato del dictador nos brinda un análisis de las características de Benito y su comparación con aquellas pertenecientes a Hitler, el porqué Adolf representa un peligro latente y la forma en que Mussolini se expresa de su contraparte alemana de modo despectivo cuando esos defectos de los que se burla podrían ser, efectivamente, las mismas ventajas que el futuro Führer posee a diferencia del Duce.

El gran imbécil, por otra parte, denota rechazo y repudio hacia la figura de un hombre que claramente ha comenzado a perder fuerza política y que se ve cada vez más ridiculizado entre el pueblo italiano. Una prosa incisiva se burla del gran imbécil que ha llegado a conquistar la ciudad de Prato, mientras el pueblo pratense se burla del conquistador desde lo alto de sus murallas, animando al hombre a conquistar una gata amarrada en lo alto del muro (una extraña costumbre pratense). Las repetidas referencias a su fealdad, a su ridiculez y a su gordo trasero dejan ver el profundo resentimiento que Malaparte guarda en contra del hombre que lo encerró en la carcel por tanto tiempo.

Finalmente, Curzio parece llegar al arrepentimiento, se encuentra con el cadáver de un Mussolini asesinado y profanado por las mismas personas que se decían sus aliados. A través del personaje de su madre, el autor despotrica en contra de todos aquellos que, llegado el momento, dieron la espalda al hombre que tantos beneficios les procuró. En efecto, Malaparte ataca incipientemente al hombre que asesinara a Benito y cuya presencia le parece repugnante: la sucia vestimenta, la mirada de vulgar ladronzuelo, el reloj de mano que se ha detenido. El autor ha pasado del rechazo a la empatía y afirma una y otra vez que el dictador tal vez debió merecer un mejor final o, por lo menos, uno a mano de alguien que valiese la pena como asesino.

Es una gran lectura, pone al Duce en la perspectiva de una persona que logra ver más allá y descubre cómo el desarrollo del dictador se ve cada vez mas obscurecido. El autor predice el final de Benito mucho antes de que estalle la guerra, lo repudia cuando se muestra débil e incapaz de mantener el orden de sí mismo durante la guerra y, finalmente lo compadece cuando ha muerto y todos le han dado la espalda. Una obra de gran importancia en el análisis histórico de una de las principales figuras del desarrollo del fascismo internacional.

Entre la crítica y el dogma

Marxismo

Por eso Octavio Paz solía distinguir entre el marxismo como crítica y el marxismo como dogma. El primero, decía, “nos ayudó a pensar libremente”; el segundo, “es un obstáculo que impide el pensamiento”. Su relación con el legado de Marx, a lo largo de su amplia trayectoria intelectual, fue un testimonio de dicha distinción: simpatizó con él por lo que tuvo de utopía, lo rechazó por lo que tuvo de ideología.

– Carlos Bravo Regidor, Letras Libres No. 172, abril de 2013.

Higiene. Conducta. Método

Baudelarie, retrato por Courbet

Me juro a mí mismo seguir desde hoy las siguientes reglas como reglas eternas de mi vida:

     Hacer todas las mañanas mi oración a Dios, provisión de toda fuerza y de toda bondad justicia, a mi padre, a Mariette, y a Poe, como intercesores; rogarles que me transmitan la fuerza necesaria para acometer todos mis deberes, y que otorguen a mi madre una vida suficientemente larga para que disfrute de mi transformación; trabajar todo el día o, al menos, tanto como mis fuerzas me lo permitan; confiar en Dios, es decir, en la Justicia, para lograr el éxito de mis proyectos; hacer todas las noches una nueva oración para pedir a Dios vida y fuerza para mi madre y para mí; todo lo que gane, dividirlo en cuatro partes, una para la vida diaria, una para mis acreedores, una para mis amigos, y una para mi madre; obedecer a los principios de la más estricta sobriedad, y el primero es la supresión de todos los excitantes, cualesquiera que sean.

– Charles Baudelaire en sus Dibujos y fragmentos póstumos.

Been there, read that (XLIV)

La Fábrica del Lenguaje S. A.

Aut. Pablo Raphael

Cuando terminé de asimilarlo, me di cuenta de la calidad de obra que tenía entre mis manos. 

Es un ensayo, un discurso, una crítica, una reflexión sobre la evolución, la denostación, el retraso, la atualización de la literatura, no sólo de ella, de La República de las Letras en general; de la generación del lenguaje y de su destrucción; de las tecnologías nuevas, del temor hacia ellas, de la necesidad de aferrarnos a los medios, cada vez menos tangibles, en vez de seguir manteniendo los fines. Y no sólo se trata de literatura, palabras, letras; se trata también de la historia, de la reflexión y de la humanidad.

Si bien, el objetivo de La Fábrica es el de enfocarse a la palabra escrita, su contenido ideológico bien puede interpretarse y aplicarse en un sinfín de contextos: política, sociedad, cultura, comunicación… En un momento la consideré literatura de alto nivel (lo es) pero más que un alto nivel, es para aquellos que se interesan no sólo por leer sino por admirar, por entender y por crear.

Un libro aterrizado en la modernidad, en la era del twitter, de facebook, del kindle, de los videojuegos, del crimen organizado, del plagio y de una sociedad que pareciera ya no tener identidad. Referencias universales, otras un tanto especializadas; juegos de palabras, nombres de autores al por mayor; referencias externas, curiosidades en internet, personas dignas de consultar; todo esto nos ofrece el Sr. Raphael.

Manejando un nivel de discurso-ensayo que ya deseara yo poseer, Pablo nos lleva por un paseo literario que nos ofrece perspectivas y propuestas de toda una historia escrita, de los procesos de tal historia, de lo que acontece en nuestros días y de lo que podríamos esperar.

El libro no es para nada tedioso; sin embargo, creo que para lectores menos ávidos de teoría literaria, o de conocimientos complejos en general, podría resultar extenso y pesado. El público objetivo debe ser algo más especializado que aquellos que sólo leen por leer o que lo hacen por moda (sí, creo que, tristemente, también existen de esos; aunque es mejor hacerlo por moda que no hacerlo del todo).

En general, lo disfruté y me atrevo a decir que demasiado, por momentos se me llegó a hacer pesada su lectura debido a las enormes cantidades de información (los puntos sobre twitter son sublimes) pero nunca a un grado que no me permitiera continuar. Patriotas de la República de las Letras, ¡Presentes!