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Posts Tagged ‘Dulcinea’

Fragmentos: Mis mantras

Dícese de aquellos versos que nos repetimos neuróticamente para programar nuestra mente y así reforzar la creencia de que podemos lograr algo.

He traducido mis mantras en acciones.

Por ejemplo, he vuelto a entrenar a diario, pienso que si obtengo un cuerpo perfecto, entonces querrás tocarme de nuevo; paso el doble de horas estudiando, tal vez así me convierta en ese doctorante que despierte tu erotismo provocado por el conocimiento en mi cabeza; leo todo lo que puedo, y entonces querrás platicar de los más diversos temas, conmigo, una vez más. Entre otras cosas.

Me repito, neuróticamente.

Me recito lo mucho que puedo mejorar. Que puedo ser mejor que él. Que tal vez ya lo soy pero sólo siéndolo todavía más, es que me puedas notar otra vez.

Que tal vez ya no estarás, pero mi mantra es que regresarás. Tal vez ya no estés, tal vez nunca estuviste. Pero me sirve.

Que aunque la motivación es incorrecta, las consecuencias sean siempre las mejoras aunque los resultados sean imposibles de alcanzar.

Que aunque me dañe, me sirva.

Me repito, neuróticamente. Que puedo dejarte. Que por fin podré dar la vuelta y marcharme.

Si lo repito, quizás aprenda a decirte adios, y así, tal vez, y sólo tal vez, aprendas a pedirme que me quede.

Te repito, neuróticamente.

Mi mantra, eres tú.

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Fragmentos: Un epílogo más para la colección

4 octubre 2015 1 comentario

Sé que estuvo mal, otra de mis reacciones impulsivas, otro de mis alardes de estupidez traducido en una expresión de intensidad pendeja y sin sentido. Pero, ¿cómo suponías que debía reaccionar? Estar contento y feliz, fingir que puedo bailar con otras del mismo modo en el que tú puedes bailar con otros frente a mí. Sabes que no puedo hacerlo.

En un principio lo estábamos logrando, cada quién feliz por su cuenta; a pesar de estar en la misma mesa, podíamos disfrutar de una noche de fiesta en la que eramos libres; libres de coquetear, de sonreírle y bailar con quien nosotros quisiéramos. Eramos libres de darle esperanza a todos esos individuos que fantasean con nuestras personas, porque así somos, ambos (y lo sabemos) sacamos suspiros a diestra y siniestra: tú, la professional teaser, y yo, el que le dice sí a todas pero que sólo a ti te dice cuándo.

De repente, bailamos espalda con espalda. De repente, estamos frente a frente. De repente, estamos en la zona donde nadie estorba. De repente, me abrazas. De repente, te abrazo y beso tu mejilla, beso tu frente. De repente, a pesar de todo lo que decías que no harías, ahí estamos, bailando, juntos, sonriéndonos. Y el mundo, deja de figurar entre lo que nos importa en el momento.

Regresamos sólo para verme frustrado, porque en el momento en que te me acercaste y moviste mi switch de la posición de apagado a la de enamorado, entonces me empezó a importar que estuvieras cerca de cualquier otro. Entonces te miro con alguien más y la impotencia se vuelve eterna, imposible de afrontar. Antes de romper el vaso en mi propia mano, lo precipito contra el suelo. No quiero estar ahí, no quiero verte con alguien más. ¿Por qué no te has ido?

Si lo mío es estupidez, ¿cómo he de llamarle a lo tuyo? Pudiste seguir con quien quisieras, ¿por qué debías abrazarme y presionar esos botones en una combinación que sólo tú conoces?

Te acercas, me dices que nunca más volverás a estar cerca de mí. Lo acepto, es lo mejor para ambos. Me atrevo a pedirte que desaparezcas de mi vida, tal vez sea eso lo mejor que podría pasarnos. Por lo menos podríamos seguir así, fingiendo que la vida fue siempre buena hasta el momento en que nos aparecimos uno frente al otro.

No me arrepiento, no vale la pena sentir una culpa que no cambiará el pasado, ni vale la pena preocuparse por un futuro incierto, sólo existe el presente. Y el presente es este: te sigo amando, sigo soñando contigo, sigo creyendo que mientras haya amor ocurrirá un milagro. ¿Dónde están los milagros? ¿Dónde está esa magia en la que creíamos? ¿Dónde quedaron esos momentos en los que nos mirábamos y sabíamos que teníamos toda una vida por delante para seguir mirándonos?

Sueño con tu mirada, me ahogo en la esperanza de que, como en un partido de americano, en el último minuto habrá una serie ofensiva que nos llevará a ganarlo todo. ¿Podremos recuperar el balón a tiempo? ¿nos quedan los tiempos fuera necesarios?

Luna de mi vida, quiero renunciar a ti, pero no puedo hacerlo. ¿Puedo pero no quiero? Ya no puedo saberlo. Sólo sé que estoy aquí, madrugando, sin haber dormido, sosteniéndome de los recuerdos y los supuestos. Creyendo que esta misma noche, duermes y me sueñas, o que despiertas y te preguntas si vale la pena seguir guardado resentimientos de mis acciones. ¿Pasará por lo menos por tu mente ese pensamiento en el que me justificas un poco así como yo justifico cualquiera de tus malas (o por lo menos lo que yo considero malas) acciones?

Te sueño y te sueño…

¿Cómo he de volar cuando tú eres mi alas?

14 septiembre 2015 Deja un comentario

If I couldn’t dream
Would I believe that there could be a you and me
And if I couldn’t sing
Would you be able to hear my melody
And know that something’s wrong
And I’m afraid that you’re moving on
How can I fly when you’re my wings

I need these things
Like I need you
If you had a choice
What would you chose
I could live without money
I could live without the fame
And if everyday was sunny
I could live without the rain
And if I ever went up to heaven
I would fall right back down
That life wouldn’t be living
Because you’re the one I couldn’t live without

Snuff

Bury all your secrets in my skin
Come away with innocence, and leave me with my sins
The air around me still feels like a cage
And love is just a camouflage for what resembles rage again

So if you love me, let me go.
And run away before I know.
My heart is just too dark to care.
I can’t destroy what isn’t there.
Deliver me into my fate, if I’m alone I cannot hate
I don’t deserve to have you
My smile was taken long ago, if I can change I hope I never know

I still press your letters to my lips
And cherish them in parts of me that savor every kiss
I couldn’t face a life without your light
But all of that was ripped apart, when you refused to fight

So save your breath, I will not care.
I think I made it very clear.
You couldn’t hate enough to love.
Is that supposed to be enough?
I only wish you weren’t my friend.
Then I could hurt you in the end.
I never claimed to be a saint
My own was banished long ago, it took the death of hope to let you go

So break yourself against my stones
And spit your pity in my soul
You never needed any help
You sold me out to save yourself
And I won’t listen to your shame
You ran away, you’re all the same
Angels lie to keep control
My love was punished long ago
If you still care, don’t ever let me know
If you still care, don’t ever let me know

Si un día renuncio a ti

Si algún día decido renunciar a ti, entiende cuánto me costó. Soy del tipo que da oportunidades de forma indefinida, que siempre cuidará tu espalda y te apoyará aún cuando estés equivocada, que verdaderamente te acepta tal cual eres. Cuando el resto del mundo no te quiera, yo lo haré. Así que, si decido renunciar a ti, entiende que me costó TODO lo que me quedaba adentro para poder dejarte en paz. Porque si te amo y me preocupo, no hay nada en este mundo que no haría por ti.

Thanos Death

To keep me off your mind…

En ocasiones, es así como te sueño. En ocasiones, es así como te he visto. Y me pregunto, ¿es necesario poner al alcohol y demás como pretexto?

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Fragmentos: ¿Por qué no me amas, Dulcinea?

[…] Pienso en mi similitud cada vez más fuerte con el Quijote. Ese viejo tonto que vivía en un mundo de fantasía, llevando a cabo afrentas en el nombre de una mujer que jamás lo consideró en su corazón, por lo menos no tanto como él a ella, Dulcinea. Pienso en cómo llegó el día en que ella le buscó pero él ya había recobrado la cordura y al ver a su amada en este nuevo estado de lucidez, la desconoció. Poco después la vida del ingenioso hidalgo llegó a su fin.

Me embarga una amargura intensa, pensar en el día en que mi locura por ti llegue a un término. Que cuando ese plazo se cumpla, nos habremos perdido para siempre, justo cuando tú te des cuenta de todo eso que no me he cansado de hacer en nombre de nuestro amor intermitente. Más amargo es el pensamiento en el que posiblemente nunca te des cuenta y que cuando una lágrima descienda sobre mi rostro al recordarte, tú ya tengas muchos años de haber olvidado hasta mi rostro.

¿Por qué no me amas, Dulcinea?