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Posts Tagged ‘Humor’

Been there, read that (CXXXIV)

Autorretrato de familia con perro

Aut. Álvaro Uribe

autorretrato-de-familia_altaLo confieso, a pesar de tanta habladuría que suelto con respecto al canon de no juzgar a un libro por su cubierta, nuevamente caigo presa de una portada bonita que me lleva a gastar mi dinero en una obra desconocida. Afortunadamente, mi confesión queda justificada por los grandes hallazgos que he tenido en el rubro de los libros con imagen atractiva.

Este es el caso de Autorretrato de familia con perro, una obra que me ayudó a sopesar las vicisitudes de viajar en puente, por AU, de pie, so pena de tener que esperar tres horas para el siguiente autobús con asientos libres. Y vaya que alivió el viaje de tres horas.

Lo más gracioso del asunto, es que pareciera que estaba leyendo la narración de mi padre y sus hermanos con respecto a mi abuela, que actualmente convalece en un pequeño cuarto de mi casa debido a que ya no puede valerse por sí misma. Lo que nos encontramos aquí, es la historia de Malú, madre, hija y abuela, de esas señoras tremendas a las que nadie se puede enfrentar puesto que encabezan esa unidad familiar por excelencia del mexicano: el matriarcado.

En palabras de dos hermanos cuya diferencia de edad se encuentra en el rango de los minutos, la historia de Malú pronto se transforma en una radiografía de la familia a través de las entrevistas que se les realiza a todos aquellos allegados de la protagonista. En efecto, era como leer parte de la historia de mi familia cuyo núcleo está representado por la madre de los hijos que resienten, siempre, o ser el consentido o simplemente no serlo.

El inevitable final, el fallecimiento de Malú, nos da un acercamiento a ese momento en el que los hijos debemos tomar decisiones con respecto a la vida de nuestros progenitores, se invita mucho a la reflexión. Es bellísima la intervención de Canuto, el perro de la Señora, que a su modo se adueña de un epílogo en demasía sentimental.

Been there, read that (CXXIII)

Apuntes de un escritor malo

Aut. Mauricio Bares

apuntes-de-un-escritor-malo-cover-210x300Más que apuntes, me encuentro con las memorias de Anónimo Hernández, un escritor malo, no sólo malo, feo, sin talento, pobre, alcohólico y que todavía vive con su mamá. Estas memorias constituyen, ante todo, un curso completo sobre cómo ser un escritor malo: de la apariencia que debemos dar, de cómo pagar el menor número de servicios básicos en nuestro hogar, de las siempre necesarias cucarachas que deben poblar nuestra habitación, de cómo ahorrar papel, de cómo no defender nuestra obra de la crítica de los demás.

En efecto, no siempre es necesario ser bueno, ¿de qué nos serviría ser bueno si no hubiera malos? He ahí el meollo del asunto, en la necesidad de formar parte del espectro literario no sólo como el que acapara las mesas de novedades o como el que es tema de conversación entre los círculos intelectuales.

Se vale ser malo, se vale aún más disfrutar el ser malo, el que te cierren las puertas de las más grandes casas de cultura, el que tengas que sobrevivir vendiendo ejemplares mal mecanografiados. Es un estilo de vida y como tal, se tiene que cuidar de él.

El autor nos divierte con sus narraciones y teorías a través del uso de un lenguaje accidentado que no deja de ser inteligente. Para nosotros, los que escribimos sin esperanzas de un Nobel o reconocimiento alguno, resultará una bella fuente de inspiración; para el que sólo lee, sonrisas no le faltarán.

Es necesario recordar la importancia que tiene todo escritor, que aporta con cada palabra a la construcción de un mundo al que muchos vivimos pegados. La conclusión, que toma un carácter serio dentro de las inmediaciones jocosas del autor, nos dicta y nos promete todo aquello que se esperaba de un viejo manuscrito que habla de recuerdos que se han borrado de la cabeza de quien los apuntó. Nos dan ganas de pedir más.

Finalmente, dirían que no hay peor lucha que la que no se hace, no es necesario ser bueno, es necesario amar lo que se hace. Aunque lo hagamos mal.

Been there, read that (CXXII)

Viaje al centro de mi tierra

Aut. Guillermo Sheridan

Viaje al centro de mi tierraConocí a Sheridan (en letras) hace un par de años, trabajaba como becario en el Departamento de Publicaciones de mi universidad. En aquellos entonces, recibíamos en el área de acabado todo lo que eran las publicaciones (libros, folletos, volantes, trípticos) con el sello universitario, nos encargábamos de revisarlo y de separar los elementos defectuosos; finalmente, los empaquetábamos para su posterior envío.

Una de las obras que pasó por mis manos, fue un libro titulado El Encarguito, cuya autoría pertenecía a Guillermo Sheridan. Me quedé con un par de ejemplares defectuosos, leí uno y quedé maravillado y extasiado con las risas que me hizo pasar. Años más tarde, comencé a comprar la revista Letras Libres y decubrí que el autor tenía ahí una columna que trataba temas varios de una manera divertida e inteligente.

Viaje al centro de mi tierra es, pues, un compendio de columnas y entradas de blog que aparecieron en esa revista y en el sitio web del escritor entre 2007 y 2012. Política y cultura propia de nosotros, los mexicanos, son los temas en los que Sheridan hace ver el punto ridículo y que puede llegar a ser molesto y estresante sobre cómo dejamos que se dirija un país y de los gastos estúpidos que se hacen a costa de nuestros impuestos.

Más de una persona podría resultar susceptible y se enojará mientras lee, de verdad resultan molestas algunas cosas. Al mismo tiempo, reiremos. Es un libro agridulce, más dulce que agrio, que provocará risa y sonrisas involuntarias. Es, de verdad, una genialidad.

Been there, read that (CV)

Historias de cronopios y de famas

Aut. Julio Cortázar

De cronopios y de famasNada como encontrarse una bella versión de 1986 de un libro emblemático de un escritor tan laureado como Cortázar. Con esta copia impresa del mismo año de mi nacimiento bajo el brazo, es que salí feliz de una feria del libro algo escueta. De algún modo, me cuesta trabajo leer a los autores más emblemáticos, los dejo para lo último de mis playlists de lecturas próximas y, generalmente, los termino evitando. Después de hacerme con algo de García Márquez, Baudelaire y Wilde, me hice a la tarea de leer algo de Cortázar esta semana santa, aprovechando el tiempo libre.

Historias de cronopios y de famas es surreal, no se me viene otro adjetivo a la mente. Lo es porque lo lees, lo disfrutas, lo vuelves a leer y aunque te sigue gustando, no tienes idea de lo que acabas de leer. Si bien las primeras dos partes, Manual de instrucciones y Ocupaciones raras, se sienten como algo cotidiano, no pasa lo mismo con Material plástico y la parte que recibe el mismo nombre que el libro. Precisamente, la segunda mitad del libro toma un aire poco común que se mantiene y enrarece cada vez más.

Distinguimos precisamente a estos elementos que se vuelven protagonistas de los diversos relatos: cronopios, famas y esperanzas. Nos queda claro que los famas son más sagaces y están un poco más maleados que los cronopios, que suelen ser algo inocentes, bonachones y hasta tontos. Las esperanzas se encuentran en todos lados y aunque tienen un carácter, digamos, volátil, terminan siendo presas de los otros y quedan atrapadas en las más diversas situaciones.

Pero hasta aquí, pues definiciones no encontraremos muchas y mucho menos una explicación lógica. Hay que leerlo y tratar de captar lo más que se puede de significados. Es una lectura ligera y pesada a la vez, se entiende mucho pero se comprende poco. Sin embargo, vale la pena la recomendación a menos que seas como mi Señor Padre, que detesta los textos que no tienen una estructura lógica definida.

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5 diciembre 2012 1 comentario

Ortografía

Una de esas chicas, digamos en una edad ya madura, que agrega cuanto contacto de facebook le llega a su perfil, postea una captura de pantalla en la que, a través de un inbox, cierto individuo, que se muestra en su foto de perfil con el torso desnudo presumiendo  su escasez de musculatura, la insulta, la llama facilota y le dice hasta de lo que se va a morir.

En la foto, la dama etiqueta a sus amigas y la pone como pública para que todos vean al ruin villano y la defiendan. A continuación, las reacciones de algunos caballeros.

Comentario 01

Mi estimado Yadwin, dudo que la actitud de cualquier hombre pueda ocasionar que las mujeres se den muerte para luego separar sus partes y poder examinar sus órganos. No digo que no sea útil, pero lo encuentro sumamente complicado.

Comentario 02

Después de mucho esfuerzo aquí la traducción a español entendible: “Como que te equivocaste, ¿no? En decirle hombre a ese baboso, ¿no? Sean como sean las morras, se les debe respetar, ¿o no?”

1. Dios bendiga la existencia de comas y puntos. ¿No?

2. Empiezo a creer que la forma de escribir de ahora no es por ignorancia o falta de educación; más bien, creo que es un complejo y sofisticado sistema de lenguaje en código porque ¡vaya que duele la cabeza al tratar de descifrarlo!

3. El “sean como sean” me lleva a pensar que Skort no está tan en desacuerdo con el sujeto al que trata de agredir.

Comentario 03

Sin comentarios, lo único que puedo suponer es que el “mas aya” está un poco más lejos que el “mas aka”.

Comentario 04

1. Si no logran comprender lo que el buen Jacobo trata de decir, es porque no asistieron a clases al Harmon Hall.

2. Aplicando un complejo método de traducción spanglish-inglañol, les proveo del significado: “Ese wey no es una perra porque madre nunca ha enseñado a respetar a ese pequeño hombre tú bastardo”.

3. Le faltó concluir “And the bull never came back in yes again”, o lo que es lo mismo, “y el wey jamás volvió en sí”.