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Posts Tagged ‘Naturaleza’

Harakiri

Hace apenas dos días, Serj Tankian, mejor conocido como el vocal de System of a Down, lanzó su nuevo material Harakiri. Junto con el lanzamiento del disco, se llevó a cabo la premier mundial del video homónimo. Lo coloco en mi blog pues es una belleza (dentro de lo que cabe la palabara belleza), nos muestra una cruda realidad y está aderezado por algunas palabras muy ad hoc pronunciadas por Ronald Reagan. Confieso que el video me ha sacado una pequeña lágrima en el momento en que lo vi. Me ha hecho reflexionar muchas cosas. ¡Disfruten!

“The last time man lived in a world without war was 2925 BC”

La última vez que un hombre vivió en un mundo sin guerras, fue en el 2925 AC

Buenos pensamientos por la mañana

Contrario a lo que nos demuestran las series del AXN o el Sony, la existencia de asesinos seriales hace mejor a este mundo. En verdad, hay personas que tengo que ver todos los días al llegar al trabajo y lo único que pasa por mi cabeza es “Mata, mata, mata…”.

Y no me digan que no les ha pasado. Por lo menos ya existe alguien que hace el trabajo sucio y que podría cumplir con nuestros más obscuros deseos (o los de alguien más).

Malo cuando te toca “la de malas” y bien valga esa redundancia.

El can anarquista

Entre el recorte de personal de mi empresa, los trabajos colaborativos a distancia de la maestría, y el poco tiempo que tales situaciones dejan para hacer cualquier otra cosa, me he quedado con pocos temas sobre los cuales escribir.

Ahora que lo pienso, por si no lo han notado, el mundo está hecho un carajo: Que los mototaxis invadiendo el Centro Histórico de Puebla, que el paro de transportistas a nivel nacional, que la protesta pacífica española en el Parlamento, que si cuelgan a una mujer y la prenden en Monterrey (junto a la cuota diaria de muertos), que a Chuchita la bolsearon, que los pájaros atacan seres humanos en China, que las protestas en Grecia por el déficit, etc., etc., etc..

En fin, para qué arruinarle el día a los optimistas (a los que no lo son también); dentro de las múltiples noticias que suenan hoy, me llama la atención una que se me hizo lo bastante “agradable” a pesar del contexto en el que encuentra su existencia: La reaparición del (ahora) legendario Kanellos, el perro anti-sistema, the riot dog, el can anarquista.

Resulta que este fino ejemplar del mundo canino se ha aparecido en todas y cada una de las manifestaciones populares que han tomado lugar en Atenas, Grecia. Hoy lo ha hecho nuevamente durante las sesiones de huelga general en Grecia. Es curioso cómo dentro del mar de violencia, ocurren situaciones como la del mejor amigo del hombre al que suscribe esta entrada.

No hay mucho qué decir, Kanellos, como fue nombrado por el color de su pelo, es ya un animal legendario por su aparición y agresión en contra de las fuerzas de granaderos que se hacen presentes en toda manifestación, desde 2007. Se dice que el perro original murió en 2008 pero, por algún motivo, el día de hoy un nuevo can con la misma apariencia ha hecho acto de aparición para continuar el legado.

Los dejo con un pequeño video homenaje al chucho que con un fondo musical muy acorde a ésta, su casa, dará bastante para hablar.

“Cuiden a la madre naturaleza…”

17 febrero 2010 1 comentario

Esa fue la frase con que un capítulo de La Vida Moderna de Rocko llegaba a su conclusión.  Tendría unos 13 o 14 años de edad y disfrutaba de los placeres que el canal de televisión por cable, antes llamado Nickelodeon, me brindaba a diario con caricaturas como las de Aaayy Monstruos u Oye Arnold; en general, y como suele ser en muchas producciones para niños, la mayoría de estas caricaturas brindaba algún consejo o enseñanza implícita en las tonterías que solían presentar. Como siempre, cuidar la naturaleza era uno de aquellos mensajes.

"Nos perteneces"

En fin, el capítulo del que hablo, a grandes rasgos, se trataba de un episodio musical en el que los habitantes de O-town le exigían a Conglomo (el monopolio maligno estereotipado) la limpieza de todos los desperdicios y contaminación producida a diestra y siniestra por sus industrias. Al final, cuando todos han limpiado, Ed Cabezota (el antagonista, por así decirlo) decide tirar sus desperdicios en un parque y cantar su propia canción a favor de la contaminación. No recuerdo el motivo, el caso es que un rayo le cae (sic) a Ed y lo deja frito. Al final, un personaje incidental, el Capitán Composta (un montón de basura verde con ojos, boca y brazos) cita la frase que motiva el título del presente post.

Hasta ahí todo bien, no volví a ver ese episodio el resto de mi vida. Sin embargo, el día de hoy, mi subconciente lo sacó a colación en el momento en que presencie la siguiente noticia en la televisión vespertina:

Tras ver el video y observar una serie de noticias con titulares que incluían las palabras calentamiento global, deslave, ola de tres metros, fuertes vientos, etc., la frase de las que ya les he hablado vino a mi cabeza irremediablemente.

Y es que, realmente, no vengo a dar un sermón sobre el cuidado del medio ambiente ni nada por el estilo. Lo cierto, es que lo que vemos ultimamente y a diario en las noticias y medios de comunicación sobre desastres naturales, no es más que la madre naturaleza cobrándonos la cuenta por todo lo que le hacemos y, simplemente, se encuentra recuperando lo que era suyo en un principio.

Piénsenlo y dense cuenta de que, como dijo el Capitán Composta:

 “Cuidemos a la madre naturaleza o nos pateará el trasero”.

 

 

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De Vacaciones en Los Cabos…

2 febrero 2010 4 comentarios

…O de cómo los extranjeros disfrutan más de nuestro país.

En lugar de regresar de una semana de vacaciones, en uno de los lugares por excelencia para el spring break americano, y presumir las bonitas fotos y lo bien que me fue; optaré por un tema diferente pero perteneciente al contexto: Damas y caballeros, nuestro país (o lo poco bueno que hay en éste) no es de nuestra pertenencia.

Nunca fui fan de los grandes hoteles, del clima cálido o de la playa en general, sin embargo, nunca está de más ver un par de extranjeras en bikini y, tras el deseo de unas vacaciones nice de vez en cuando, me embarqué en una pequeña aventura a ese lugar en el que Mar de Cortés y Oceano Pacífico fusionan sus aguas. A continuación describiré un par de situaciones que llamaron mi atención y me dejan cierta reflexión.

Acontecimiento 1

Tras firmar el check-in en un hotel de esos caritos, gracias a los clubes vacacionales que ofrecen buenos precios, me dirijo a mi cuarto y fijo mi atención en el hecho de que todo aquel que labora en el hotel, es mexicano; todo aquel que esta de vacaciones, es gringo. Situación que confirmo en los días consecuentes, soy el único piel morena que se hospeda o que no trabaja en la locación. El evento se repite en cerca de nueve hoteles que ocupan la playa más concurrida de Cabo San Lucas.

Reflexión:

Servimos a los estadounidenses en nuestro país.

Acontecimiento 2

En una mesa de centro del cuarto en el que me encuentro, yace la lista de precios de servicio a cuartos; la reviso y me doy cuenta de que todos los precios están en dólares a pesar de que el listado viene tanto en inglés como en español. Dando la vuelta en algunos antros y tiendas de recuerdos (no, no usaré el término souvenir) los precios siguen estando en moneda del país vecino. La conversión se hace de acuerdo a la tienda, algunos lo dan a 12.50, otros a 13 y los taxistas te los toman por 10 pesos.

Reflexión:

Siendo territorio nacional, el valor de la moneda ídem importa un carajo. Si no tienes dólares, te arriesgas a que te los tomen a un valor inferior al tipo de cambio corriente, o lo que es lo mismo, que te trancen.

Acontecimiento 3

Me encuentro en Playa del Amor, justo a unos metros del Arco de B.C. Sur, un letrero contiene la leyenda “No tire basura, no alimente a las gaviotas y prohibida la venta o comercio de cualquier producto” en los dos idiomas nacionales. Tristemente, son un grupo de mexicanos quienes arrojan trozos de botana a las gaviotas y, cuando deciden irse, son quienes dejan las envolturas donde se encontraban; un güero observa la basura, la recoge y la deposita en el bote más cercano. El único que vende frituras y cervezas en la zona, es un gordo, bigotón, moreno y de sombrero mexicano que tiene una hielera escondida entre unas rocas.

Reflexión:

Somos los mexicanos quienes no cuidamos el patrimonio cultural y natural que se nos ha heredado (sic).

Acontecimiento 4

Un grupo de gringos abraza a su mesero cuando van saliendo de regreso a su país, conocen su nombre, le piden su correo y, acto seguido, le entregan una generosa propina. Un grupo de chicas nacionales adineradas, piden servicio en la playa, barren con la mirada a la persona que las atiende y no dejan una sola propina argumentando “trabaja en un hotel de lujo, ya debe ganar lo suficiente”.

Reflexión

Despreciamos a nuestra propia gente cuando el destino (papi) nos ha favorecido más que a otros.

Acontecimiento 5 (final)

Es mi último día de estancia, subo al elevador y una pareja de norteamericanos comparte conmigo un par de segundos, amablemente, y con escazo español, preguntan como ha estado mi día, si he disfrutado mis vacaciones y elogian el hecho de que lleve en mis manos un libro en inglés que comienzo a leer. Momentos más tarde en el pasillo rumbo a mi habitación, encuentro (por fin) una pareja mexicana con todo e hijos; cuando están a unos pasos de mi y yendo en dirección contraria, los miro a los ojos, sonrío y les digo “Buenos días” , lo único que recibo es silencio y una mirada que denota el hecho de que, frente a ellos, no hay nadie.

La reflexión aquí, sobra.

Conclusión General

Tal vez los gringos se merezcan más lo poco que pagan y lo fácil que viajan para vacacionar en el país.