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Been there, read that (CLIII)

Campeón gabacho

Aut. Aura Xilonen

campeon-gabachoAunque no lo parezca, me perturba mucho no tener la posibilidad de mantener actualizado mi blog, es como un compromiso conmigo mismo que está siempre en mi mente y que nunca puedo cumplir porque o tengo demasiado qué hacer entre mis tres “trabajos” o cuando tengo tiempo lo ocupo para otras actividades prioritarias que no puedo realizar por la causa inmediata anterior. En fin, pasaré a platicar de uno de los últimos que leí antes de verme inmerso en temas de tesis y laborales, ya tiene más de dos meses desde que lo tuve en mis manos.

Sobre la obra de Aura Xilonen, que a propósito estudia su licenciatura en un edificio contiguo a otro en el que estudio el Doctorado, puedo decir que me dejó un sabor agridulce. Dulce porque la narrativa de la historia te permite imaginar toda una producción cinematógrafica alrededor de ésta, muy al estilo de la primera película de Rocky: un perdedor que obtiene oportunidades en los lugares más insospechados, enamorado de la chica que él cree inalcanzable, mientras brinda esperanza a quienes más la necesitan. Es agria, porque a medida que te acercas al final de la historia, ésta se acelera y te deja con un estilo de “continuará” que deja todo a la imaginación y no brinda una conclusión que provoque satisfacción.

Después de tantos “camejanes” y “camaweyes”, uno jamás sabrá si nuestro héroe se queda con la chica, si obtendrá una pelea por el título, si obtendrá los medios para ayudar a los niños de la casa hogar, en resumen, nada. Aunque es obvio que no todas las historias concluyen con un “felices para siempre”, lo cierto es que se siente como algo trunco, más forzado que dejado así por elección de la escritora.

Tal vez ya no es el tipo de literatura que debería buscar. Los cierto es que la disfruté mucho, el manejo del lenguaje “de barrio” que maneja la poblana es más que excelente y te sumerge de lleno en las tribulaciones del mojado que se gana la vida como ayudante en una librería. Vale la pena, sí, mucho, lo recomiendo, aunque con algunas reservas que incluso compartí con mi padre.

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Been there, read that (CLII)

Era la Guerra de las Trincheras (1914 – 1918)

Aut. Jacques Tardi

guerra-trincheras1Editorial Sexto Piso definitivamente tiene las ediciones más bellas que he disfrutado de libros que combinan la ilustración y la narración. Cuando dicha combinación se enfoca en alguno de mis temas favoritos, el resultado es un servidor vomitando arcoiris.

Si bien el tema de la guerra en general es mi favorito, termino enfocándome en la lectura de la Segunda Mundial y de los diversos conflictos en torno al Imperio Romano. Poca atención he prestado al primer conflicto mundial que puso a un continente de cabeza, sentó las bases para la estructuración de código de derecho bélico internacional y mostró que el ser humano es una de las más terribles amenazas para el planeta en el que habita.

El francés Jacques Tardi mantiene una obsesión con el tema de la primera gran guerra gracias a la figura de su abuelo paterno, quien luchó en la guerra y sobrevivió a ella. Como el mismo autor lo afirma, no trató de brindarnos una serie de hechos que muchos historiadores ya han registrado, por el contrario, se encargó de registrar diversas historias que giran en torno a soldados que de una u otra manera lograron contar parte de su historia.

Tardi señala los horrores a los que estos hombres se enfrentaban a diario, a la manera en que los obligaron a hacer suyo un conflicto que nada tenía que ver con ellos. De cómo se vivía con miedo, entre ratas, lodo, sangre, cadáveres en descomposición y temor a la gangrena. De cómo aún el día en que por fin se acabo el conflicto, muchos siguieron muriendo mientras la noticia viajaba.

Personas que murieron por la artillería de su propio bando, de cómo se fusilaba a amigos y enemigos por igual, de las familias que jamás volverían a ver a sus hijos, padres y hermanos y de la sin razón que gobernaba esos campos de muerte, la tierra de nadie que se encontraba justo entre líneas alemanas y francesas.

Las ilustraciones son bellas en su crudeza, en la desolación y el sufrimiento que transmiten. Es una muestra más de la bestialidad con la que los seres humanos nos destruimos entre nosotros y una perspectiva distinta que muestra lo frágil de la constitución humana.

Recuerdo un videojuego en el que el protagonista despierta en el infierno. Ese infierno es descrito, precisamente, como la guerra de las trincheras; supongo que es lo más cerca que nos hemos encontrado del lugar del sufrimiento eterno.

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Been there, read that (CLI)

Harry Potter and The Cursed Child (Parts one and Two)

Aut. J. K. Rowling

Harry_Potter_and_the_Cursed_Child_Special_Rehearsal_Edition_Book_CoverIba a comenzar la presente entrada admitiendo que la serie de Harry Potter a nivel cinematográfico era mi placer culposo pero, pensándolo bien, no tiene porqué ser culposo algo que te guste, simplemente te gusta y ya. De la serie, hablando a nivel literario, sólo leí un libro, Las Reliquias de la Muerte, y lo hice en un sólo fin de semana. La anécdota es chistosa: un día no tenía nada para leer en el baño, así que me asomé al cuarto del amigo con el que compartía departamento en el verano de 2009 y lo único que encontré a la vista fue el último de los libros de H. P., así que me lo llevé conmigo. Como era sólo una lectura de entre 15 y 20 minutos, pasé directamente a las últimas páginas, comencé a leer La Batalla de Hogwarts y quedé fascinado, era un viernes por la tarde y el lunes mi amigo saldría de viaje, por lo que se llevaría con él el libro, salí del baño y lo comencé desde el principio, dos desveladas hasta las 5 am leyendo fueron suficientes para dar cuenta de la obra. Cómo lo disfruté.

Nunca me di el tiempo de leer los demás, supongo que ya no tenía chiste después de saber el final. Cuando salió esta nueva obra de teatro y se anunció la publicación del guión, me mantuve pendiente de esta última pues dudo que algún día se me haga ver la obra en vivo. Por fin llegó a mis manos y, nuevamente, un fin de semana fue necesario para adentrarme en el mundo mágico creado por la autora inglesa.

The Cursed Child narra la historia de dos amigos, los hijos de Harry y Draco, y una tercera persona que resultará no ser tan amistosa al final. Como podrían muchos imaginarse, ser el hijo de Harry, el elegido, no es tarea fácil; la fama no es para todos y, en efecto, no es algo que Albus Severus disfrute: estar siempre acosado por los demás y tener que vivir bajo la sombra de un padre que es admirado por todos (o casi todos). La relación de padre e hijo muestra ser frágil y poco a poco se fractura, ¿habrá posibilidad de que ambos puedan reparar la situación antes de que sea demasiado tarde?

Al ser un guión, se prescinde de la descripción de lugares y pensamientos, la lectura se vuelve ágil y fluida. Concuerdo ligeramente con los comentarios de muchos lectores que afirman que la obra es más bien un fanfiction oficial, pero creo que no entienden que ésta no es más que un complemento del texto utilizado en teatro. Lo cierto es que se disfruta y es un ticket para entrar a ese mundo que muchos extrañábamos.

Sí, hay mucho de Harry, Ron y Hermione; sí, Voldemort estará presente nuevamente en nuestras mentes; y sí, cualquier admirador de libros y películas lo amará.

El dolor que provoca el ser amado

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Rescato esta pieza de diálogo de la segunda temporada de Daredevil, capítulo 11. El Punisher bebe una taza de té en un pequeño restaurante mientras conversa con Karen Page. Tras insinuar que reconoce que ella ama a Matt Murdock, ella se coloca a la defensiva, alegando que no quiere tener cerca a Matt puesto que es una persona que finalmente la lastima, la destruye y pisotea a través de sus acciones. Acto seguido, Punisher le recrimina lo estúpido que puede ser alejarse de las personas a las que amamos por el simple hecho del daño que nos hacen:

Look, I might generally be considered out of my skull, so this might not mean much, but this could be the craziest, most batshit thing I’ve ever heard in my life. People that can hurt you, the ones that can really hurt you, are the ones that are close enough to do it. People that get inside you and… and… and tear you apart, and make you feel like you’re never gonna recover. 

Shit. I’d– 

I– I would chop my arm off right here, in this restaurant, just to feel that one more time for my wife. My old lady, she didn’t just break my heart. She… She’d rip it out, she’d tear it apart, she’d step on that shit, feed it to a dog. I mean, she was ruthless. She brought the pain. But she’ll never hurt me again. You see, I’ll never feel that. You sit here and you’re all confused about this thing, but you have it. You have everything. So, hold on to it. Use two hands and never let go.

You got it?

(Mira, tal vez me consideren un lunático, así que esto puede no significar mucho, pero lo que dices es un delirio absoluto. Las personas que pueden lastimarnos de verdad, son las que tienen la intimidad para hacerlo. Personas que entran en nosotros, nos destrozan y nos hacen sentir que nunca vamos a recuperarnos. Mierda. Me cortaría el brazo ahora mismo, en este restaurante, para poder sentir eso una vez más por mi esposa. Mi mujer no sólo me partía el corazón. Lo arrancaba, lo destrozaba, lo pisoteaba y se lo daba de comer a un perro. Era despiadada. Causaba mucho dolor. Pero no volverá a herirme nunca más. Nunca volveré a sentir eso. Tú estás aquí sentada y confundida por las acciones del tipo, pero lo tienes. Tienes todo. Así que no lo pierdas. Usa las dos manos y no lo sueltes nunca, ¿entendido?)

Been there, read that (CL)

Una cerveza de nombre Derrota

Aut. Eusebio Ruvalcaba

9789709854039-uk-300De alguna manera, siento que un libro regalado es más valioso cuando antes fue leído por la persona que lo regala. Pienso que parte de la esencia de la persona que lo leyó queda impregnada entre las páginas. Que en cierto modo, esa persona te regala no sólo el libro, sino las circunstancias que rodearon su lectura durante las horas que duró. Una cerveza de nombre Derrota acompañó a una persona durante sus tratamientos contra el cáncer. Ésta persona me advirtió que probablemente tendría un poquito de radiación al dármelo; lo primero que hice fue abrazar el libro contra mí, pues un regalo tan valioso bajo ningún concepto podría ser peligroso.

Desde que leemos el título intuimos algo que se confirmará al leer las primeras líneas: la derrota es el tema principal de la obra. No una derrota en el sentido estricto de la palabra, hablamos de una derrota de la vida, una derrota que sufrimos sin darnos cuenta, la derrota que nos impone la cotidianeidad.

Podría describir el libro con cinco palabras: alcohol, mujeres, confesiones, música e ironía. Todas mezcladas en una colección de ensayos, monólogos y crónicas, que dan cuenta de todo aquellos que observamos en la tragedia de la existencia.

Cuando lees la obra de Ruvalcaba, no lees las páginas, lo lees a él. Es inevitable entender su amor por la música y, al terminar, sientes que de encontrártelo en la calle o en alguna feria del libro, no te encontrarías a un autor, te encontrarías a ese viejo amigo que conoces de tanto tiempo atrás, serías capaz de llamarlo compadre.

El libro es irónico, es sarcástico, es vulgar en su tratamiento del término mujer, pero no deja de ser bello, gracioso, interesante, reflexivo. Por momentos despierta melancolía, por momentos no estás seguro de la cordura de quien escribe unos consejos para conquistar a la mujer tan intransigentes que cuando miras la realidad, no podrían estar tan disparatados.

Es un libro que no exige demasiado tiempo pero sí bastante reflexión al interior de las sonrisas que provoca. Llegó a mí este libro que se ha convertido ya en uno de mis favoritos y que algún otro día, en definitiva, releeré.

Una cerveza de nombre derrota

eusebio-ruvalcaba

[…]

8) Propongo una marca de cerveza: Derrota. Sin duda sería una cerveza de gran éxito. Apta para toda ocasión, los profesionales la consumirían a pasto. ¿Quién no sería sincero ordenando una Derrota, de preferencia a voz en cuello, que se escuche por todo lo largo y ancho del lugar: “Una Derrota para mí, por favor”, o “Una Derrota para todos, ¿quiere?”. Sería una cerveza ideal para consumir al momento de ver el fútbol, o, en fin, cualquier acontecimiento deportivo. También se podrían refrigerar unas cuantas para beber durante las elecciones, o cuando se espera que por fin la mujer haga acto de presencia. Una Derrota combinaría asimismo con todo: con tequila, con whisky, con vodka, y habría que ver la cara del bebedor. Conforme el trago fuera haciendo lo suyo, con más alegría y sinceridad exigiría su Derrota. “Yo bebo eso porque soy de a de veras”, diría, ante el pasmo general.

9) También habría de existir la Hora de la Desdicha. Porque la Hora Feliz es menos que nada, un puente entre la mediocridad y la estulticia. Los briagos acuden felices a que les saturen de hielo un vaso, y que apenas les viertan unas cuantas gotas de ron con refresco a lo bestia. Y se sienten inmensamente complacidos.

– Eusebio Ruvalcaba

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Been there, read that (CXLIX)

Los mejores cuentos breves

Aut. H. P. Lovecraft

978-607-14-1807-4El problema de un volumen recopilatorio es que no se puede reseñar formalmente, y si es de uno de tus escritores favoritos, menos. Por lo mismo, difícilmente podría dar una opinión crítica y me resignaré a dar algunos detalles para quien se encuentre esta edición en algún lado y decida o no hacerse con ella. Ah, y para mencionar que fue éste un regalo de una de mis alumnas que curiosamente sí suele sugestionarse al leer los mitos de Lovecraft, que le terminan provocando pesadillas (por lo menos eso me contó en algún momento).

Ante todo, sólo hay dos tipos de personas que deberían adquirir ésta edición: los que son nuevos en cuanto la lectura del autor, y los que son muy apegados a él. En primera, porque el volumen incluye si no los mejores, sí los más populares cuentos del escritor; en segunda, porque es básico si se colecciona su obra, aparte de que la edición se encuentra prácticamente en cualquier librería y a bajo costo.

Si te encuentras en el medio de las dos categorías mencionadas, no te conviene. Muy probablemente ya hayas leído la mayoría de historias en otras ediciones y la mitad del compendio incluye narraciones que generalmente se venden en tomos dedicados exclusivamente a ellas, como lo son El horror de Dunwich,o El caos reptante, entre otras.

De modo que es una buena manera de completar el hambre por lecturas de Howard Philips o para adentrarse por primera vez en las historias de terror cósmico. Fuera de eso, no hay más para el lector ocasional.