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Posts Tagged ‘Discursos’

Pulgadas

Been there, read that (LXIII)

Cartas a un Amigo Alemán

Aut. Albert Camus

Empiezo la semana escribiendo porque me he atrasado con mis lecturas (y con todo en mi vida) últimamente. En fin, hoy les manejo el comentario sobre cuatro textos del buen Albert Camus. Como el título lo indica, la obra es un compendio de cuatro misivas publicadas durante la ocupación alemana en Francia en el marco de la Segunda Guerra Mundial; siendo el día de publicación de la cuarta, el último día de la ocupación.

Al ser cuatro cartas, estamos hablando de una extensión corta y una lectura rápida. Lo cierto, es que, desde mi punto de vista, no nos encontramos aquí con algo extraordinario, hablando en sentido literario. Lo que pasa es que se pueden leer y observar como cuatro textos en los que un ciudadano del país bueno se dirige a un ciudadano del país malo, así de simple.

Y saco a colación esto del país malo y el país bueno porque, precisamente, así es como se ve; Camus, con todo el respeto que se merece, se la pasa tirando un discurso del estilo de “nosotros somos los buenos porque creemos en las cosas correctas y aunque nos tengan en el suelo, nos juntaremos con más buenos que creen en cosas correctas y les ganaremos porque ustedes son malos y están solos”. Realmente sólo le falto el clásico “booohooo” gringo.

En fin, como la historia pertenece al que la escribe, no nos queda de otra más que creerle al buen Albert. Recomendadas sólo para los aficionados a textos de la época.

Been there, read that (LXII)

La Vida es Sueño

Aut. Pedro Calderón de la Barca

Son curiosas ciertas coincidencias, más cuando se trata de coincidencias que rayan en lo absurdo; es decir, cuando de plano parecen todo menos lo que son. Hace un par de meses hubo una feria del libro en mi ciudad natal y por tan sólo 15 pesos me hice de un ejemplar de la obra presente y otra de Sergio Pitol, 15 pesos por cada uno y me regalaban un lapicero y un separador de libros ¡caray!

Hasta ahí todo bien, como mi librero de pendientes siempre está lleno, tardé varias semanas para comenzar a leer el libro en cuestión y, curiosamente, lo empecé a leer a inicio de mes justo cuando salía a la venta el número propio de mi revista favorita. Dentro de la revista venía un artículo que habla de cierta necedad de los gobiernos por hacer tirajes masivos de obras clásicas que superan la demanda con creces y que al pasar de los años, años de estar embodegados, simplemente no se agotan y representan un gasto inútil que no cumple con su cometido de introducir la lectura en los ciudadanos jóvenes; eso sí, sirven para justificar gastos y tener un antecedente de “impulso a la educación”.

Precisamente, se me ocurre revisar mi copia de La Vida es Sueño y encuentro que su impresión fue hace 10 años por parte del gobierno de mi estado (Veracruz). Y he ahí mi coincidencia al observar que su tiraje fue de mil ejemplares que, una década después, no se han agotado y se venden a un precio que, estoy seguro, no vale ni el papel en el que se imprimió.

Fuera de eso, no podría ponerme a criticar mucho el texto, un clásico entre los clásicos, la obra de Calderón de la Barca se compone de una serie de diálogos teatrales que toman el tema de los sueños y su asociación con la realidad; dice el autor que “la vida es sueño y los sueños, sueños son”. Atiborrado de soliloquios totalmente memorables, La Vida trata de un rey que ha decidido mantener a su primogénito, el heredero legítimo del trono, en una prisión pues éste ha sido previsto como un hombre ruín y malvado.

Segismundo, el hijo, un día es drogado y se le devuelve al castillo donde, viéndose como príncipe, se encarga de ser un déspota y tirano; comprobando su teoría, el rey Basilio lo duerme y lo devuelve a su prisión, de este modo el príncipe cree que su breve gobierno ha sido un sueño. Posteriormente, el pueblo libera a Segismundo y lo urge a reclamar su trono de forma violenta, él al pensar nuevamente que se trata todo de un sueño, se comporta de mejor manera a modo de experimento y termina convirtiéndose en un rey justo y aclamado.

Sin duda una obra excelente que maneja temas muy agradables y que posee discursos interesantes dignos de ser tomados en cuenta en el quehacer diario. Una obra obligada.

Been there, read that (LXI)

La máquina de follar

Aut. Charles Bukowski

Ya bastante he hablado, comentado o publicado sobre el buen Charles, sin embargo, es mi deber (adquirido por gusto propio) el comentar todos y cada uno de los libros que caen en mis manos y entran por mis ojos. En esta ocasión, un clásico del escritor referido: La máquina de follar, cuyo título de la edición original será mejor conocido, Erections, Ejaculations, Exhibitions and General Tales of Ordinary Madness.

Cómo la mayoría de obras impresas traducidas al español bajo el sello Bukowski, nos encontramos con un compilado de relatos más que de una sola novela. Se me hace más difícil hablar de un compilado pues no quiero aburrirles con una reseña de cada historia. Lo que sí, es que, en general y salvo que seas demasiado cerrado, santurrón o persignado, la literatura que encuentras en La máquina es sumamente sexual, pervertida, sucia y, ante todo, sumamente graciosa.

Las historias abordan los mismos temas por los que el autor es conocido: el sexo, deseo, placer, alcoholismo, marranadas, ironía, desapego, valemadrismo, entre otros poco menos recurrentes. No sólo relatos, la obra incluye también una buena dosis de ensayos y cartas del escritor que, dentro de su ensimismamiento, contienen ideas muy originales y aplicables al pensamiento actual.

Animales hasta en la sopa, La manta, El gran juego de la yerba, El malvado y Caballo florido fueron mis favoritos aunque algunos como el penúltimo mencionado abordan temas para nada graciosos o ligeros de sobrellevar. En fin, no es como para hacerla tan larga, lo recomiendo, es entretenido, genera sonrisas a cada instante y es totalmente digerible; no lo recomiendo para las personas que no gustan del humor negro ni para aquellas que son serias en demasía. 

Been there, read that (LX)

Hermano Hitler, El debate de los historiadores

Aut. Jürgen Habermas, Erich Nolte, Thomas Mann

Hace un par de textos, les entregué un fragmento del discurso escrito por Erich Nolte, en éste, el historiador atribuía las acciones nazi dentro de los campos de concentración a una reacción de temor hacia lo que podrían sufrir por parte de los rusos, demostrado en los gulags; todo, excepto “el proceso técnico de gaseado”. Pues bien, Hermano Hitler es un compilado del discurso mencionado junto con el posterior conjunto de réplicas entre el mismo Nolte y Jürgen Habermas, que critica severamente el texto original que generó la controversia.

Ahora bien, la controversia es clara; sin embargo, dentro de las discusiones se incluyen temas de mayor relevancia. Escritas en 1986, las contestaciones se hacen en nombre de Alemania, pero es una Alemania que en su nombre anteceden las palabras República Federal. Al mismo tiempo, todo surge de la necesidad que tienen los historiadores de hacer un trabajo objetivo para que las generaciones que ya no conocieron nada relacionado al periodo bélico, tuviesen siempre presente las atrocidades cometidas por el régimen del Tercer Reich y supieran no caer en las mismas tentaciones que el pueblo alemán cayó en esos entonces.

Sin duda, leer el debate escrito enriquece mucho, las opiniones, incluso las de Nolte, tienen gran poder argumentativo y brindan excelente material para ensayos y reflexiones sobre el tema. El lenguaje resulta un poco complejo pues ambos historiadores hacen alarde de su intrincado léxico y hacen uso de un formalismo que raya en lo excesivo.

Es una gran lectura para aquellos interesados en el tema a un nivel académico e histórico; sin embargo, no lo recomiendo como una adquisición basada en lectura recreativa o de relajación. Requiere de bastante concentración y conocimiento de las alusiones, así como de su lectura en condiciones libres de distracción. Por lo demás, una gran adición a mi colección de libros del tema.

Been there, read that (LV)

Las ideas de Tello Téllez

Aut. Amado Nervo

Amado Nervo siempre fue uno de los autores favoritos de mi padre, por lo mismo, desde muy pequeño tuve acercamientos con su obra. Buscando algún poemario de su autoría, me tope con Las ideas de Tello Téllez, su bajo costo me impulsó a adquirirlo de inmediato. Me topé con una obra que, por supuesto, tiene el sello del ilustre autor; sin embargo, no posee ni el ritmo ni la temática a la que estaba acostumbrado de él.

Tello Téllez es un personaje ficticio, amigo del autor, que recientemente ha fallecido. A modo de homenaje Amado Nervo se da a la tarea de publicar un compendio de ideas que Téllez ha escrito a lo largo de su vida y que le ha hecho llegar a través de cartas. No 0bstante, la última parte es obtenida de algunas notas borrosas halladas entre las pertenencias del extinto.

Tello Téllez es un hombre ensimismado que ha reflexionado mucho sobre temas como la vida, la muerte, el amor, las mujeres. Sus reflexiones no dejan estar acompañadas por el factor Dios y el catolicismo al igual que de influencia filosóficas clásicas. Sus debates internos encuentran su punto culminante en la necesidad de comprender que el hombre tiene una esencia maligna que debe combatir.

El libro es corto y de fácil digestión con reflexiones adecuadas. No es la obra común por la que se conoce al autor; más bien, se siente como un ejercicio literario que buscaba salirse de lo cotidiano. La última parte, una plegaria, es realmente hermosa y coloca una idea sobre el amor femenino muy sólida y, creo yo, correcta en nuestra cabeza.

Been there, read that (XLIV)

La Fábrica del Lenguaje S. A.

Aut. Pablo Raphael

Cuando terminé de asimilarlo, me di cuenta de la calidad de obra que tenía entre mis manos. 

Es un ensayo, un discurso, una crítica, una reflexión sobre la evolución, la denostación, el retraso, la atualización de la literatura, no sólo de ella, de La República de las Letras en general; de la generación del lenguaje y de su destrucción; de las tecnologías nuevas, del temor hacia ellas, de la necesidad de aferrarnos a los medios, cada vez menos tangibles, en vez de seguir manteniendo los fines. Y no sólo se trata de literatura, palabras, letras; se trata también de la historia, de la reflexión y de la humanidad.

Si bien, el objetivo de La Fábrica es el de enfocarse a la palabra escrita, su contenido ideológico bien puede interpretarse y aplicarse en un sinfín de contextos: política, sociedad, cultura, comunicación… En un momento la consideré literatura de alto nivel (lo es) pero más que un alto nivel, es para aquellos que se interesan no sólo por leer sino por admirar, por entender y por crear.

Un libro aterrizado en la modernidad, en la era del twitter, de facebook, del kindle, de los videojuegos, del crimen organizado, del plagio y de una sociedad que pareciera ya no tener identidad. Referencias universales, otras un tanto especializadas; juegos de palabras, nombres de autores al por mayor; referencias externas, curiosidades en internet, personas dignas de consultar; todo esto nos ofrece el Sr. Raphael.

Manejando un nivel de discurso-ensayo que ya deseara yo poseer, Pablo nos lleva por un paseo literario que nos ofrece perspectivas y propuestas de toda una historia escrita, de los procesos de tal historia, de lo que acontece en nuestros días y de lo que podríamos esperar.

El libro no es para nada tedioso; sin embargo, creo que para lectores menos ávidos de teoría literaria, o de conocimientos complejos en general, podría resultar extenso y pesado. El público objetivo debe ser algo más especializado que aquellos que sólo leen por leer o que lo hacen por moda (sí, creo que, tristemente, también existen de esos; aunque es mejor hacerlo por moda que no hacerlo del todo).

En general, lo disfruté y me atrevo a decir que demasiado, por momentos se me llegó a hacer pesada su lectura debido a las enormes cantidades de información (los puntos sobre twitter son sublimes) pero nunca a un grado que no me permitiera continuar. Patriotas de la República de las Letras, ¡Presentes!