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Posts Tagged ‘Bukowski’

Been there, read that (CXXXIX)

8 septiembre 2015 1 comentario

Hijo de Satanás

Aut. Charles Bukowski

Hijo de SatanásSeré breve con el texto referido al buen Hank. Así como en el mes del fallecimiento de Galeano me apresté a leer alguna de sus obras, por puro homenaje, a unos días de la fecha de su cumpleaños, Bukowski recibió mi visita dentro de sus páginas (aprovechando el regalo de cumpleaños mío también).

Hijo de Satanás es una recopilación de cuentos y textos breves. Los temas ya son conocidos: carreras de caballos, vagabundos, conversaciones a través de la bebida, empleos aburridos y denigrantes, depresión, mujeres. El mundo de Bukowski se materializa a través de nuestra imaginación, desde el hombre que visita a su mujer en el manicomio mientras en el hotel lo espera la amante, hasta el grupo de vagabundos que invaden una tienda de lujo y violan a las vendedoras; desde el hombre (y son varios) que soporta los berrinches de una mujer que no tiene lo suficiente de él, hasta el escritor caído en desgracia.

Si ya se ha leído a Charles con anterioridad, no hará falta introducción alguna, la familiaridad tomará el control. Si es la primera vez, ésta es una de esas obras que pueden servir tanto para enganchar al novato, como para rechazar a aquellos que buscan una prosa adornada o bellas situaciones.

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Dos de mis poemas favoritos de Bukowski, animados

Me topé con este par de animaciones que dan vida a dos poemas de Charles Bukowski, The Laughing Heart y Roll the Dice, ambos forman parte de algunos textos que me han seguido a lo largo de mi vida. En especial, el segundo, tiene mucho que ver con esa filosofía que sigo cuando hago lo que me apasiona; si lo intento, me gusta ir por ese camino hasta el final, sin importar las consecuencias, sólo así alcanzaré la risa perfecta. No todo es risa, pero sonrío cuando aún en el fracaso, sé que di todo lo que podía dar. Y un poco más.

Espero los disfruten tanto como yo lo he hecho y sigo haciendo.

Been there, read that (CXVIII)

26 septiembre 2014 Deja un comentario

Charles Bukowski’s Scarlet

Aut. Pamela Wood

Charles Bukowski's ScarletMemorias, ¿cuándo es que las vivencias de una persona son dignas de ser publicadas? Una respuesta obvia es cuando el escritor de las memorias es digno de ser admirado, es una celebridad o tiene esa receta del éxito que todos buscamos. En este caso, el interés nace cuando identificamos a la autora como una de las famosas novias psicópatas que Bukowski describe en su novela Mujeres.

Siendo la pelirroja que una noche aleatoria se presenta en el departamento del escritor acompañada de su mejor amiga, “cupcakes” narra gran parte de este encuentro y el resto de su relación con el escritor. Wood nos relata esta etapa de su vida desde el momento en que ella y su amiga junkie decidieron que sería buena idea visitar a Hank, hasta el momento del desmoronamiento de la relación y el impacto que ésta tuvo en el resto su vida.

Como en todo, la historia cambia cuando la persona que la cuenta es otra. Mientras Pamela narra gran parte de su historia fuera de la relación amorosa (la parte aburrida puesto que lo interesante es Bukowski), no puedo evitar el sentir a este libro como una gran necesidad de llamar la atención. “Mírenme, yo fui ‘novia’ de Bukowski” es una frase que me vino repetidamente a la mente mientras leía el texto.

Del mismo modo, resulta molesta esa etapa en la que ella afirma no creer lo cambiado que está su personaje en Mujeres, expresando que sólo fue utilizada como personaje y que lo narrado en la novela difiere demasiado de su comportamiento real como pareja. Más molesto aún, es el hecho de que ella retrate a Bukowski como un hombre que le rogó, la estuvo persiguiendo y que resultó ser un cachorrito a sus pies.

Pues bien, las memorias de esta Señora resultan agradables mientras Charles se encuentra en escena, no así la mitad del libro que narra la historia “de éxito” de esta mujer depresiva cuya vida giraba alrededor de echar la weba y atascarse de píldoras que le levantaran el ánimo.

En general, es un libro que sólo fanáticos del escritor disfrutarán (y a medias), el resto es simplemente una excusa para vender y lucrar con el hecho de haber sido parte de la vida de un hombre que da tanto de qué hablar aún después de fallecido. La historia de la autora no es nada interesante y su manejo del “yo soy la que le dio muchísima inspiración al hombre” resulta pedante y visiblemente falsa. Una pena.

Been there, read that (CXVII)

16 septiembre 2014 1 comentario

Ellos quieren algo crudo

Aut. David Stephen Calonne

Trad. Mauricio Bares

crudoPocas cosas son aquellas de las que no me he cansado de hacer por mucho tiempo,una de ellas es leer a mi autor favorito o leer sobre él. No hay duda de que el mito de Charles Bukowski, lejos de apagarse, se encuentra hoy más vivo que nunca. Mientras que hace unos diez años no tenía idea de su existencia (por consiguiente, jamás me enteré de su muerte), hoy no sólo forma parte de mi biblioteca personal sino que escucho sobre él en muchos lugares e igual cantidad de conversaciones. Jamás he perdido la oportunidad de recomendárselo a alguno de mis alumnos o amigos, siempre han regresado a mí con críticas favorables y agradecimientos.

Es siempre una grata sorpresa encontrar algo nuevo en el estante de la librería que trate de aquello que te llama y llena tanto. Cuando encontré la compilación de entrevistas, cuyo titulo original es Sunlight, hera I am, una fuerza inevitable me hizo levantarlo y dirigirme a la caja para pagarlo. Hoy, que terminé de leerlo, puedo decir que es uno de esos gastos que realmente han valido la pena.

Traducida por Mauricio Bares e impresa gracias a la Universidad de Nuevo León, Ellos quieren algo crudo resulta ser una obra imprescindible para fanáticos y seguidores del poeta maldito. Consta de una compilación de entrevistas que van desde aquellas primeras hechas en 1967 hasta la última realizada pocos meses antes de la muerte del autor.

Los temas son variados y la selección original se aleja del tedio producido por la realización de las mismas preguntas una y otra vez. Aquí encontramos un conjunto de preguntas que difícilmente rayan en la rutina y se concentran en temas de lo más diversos. Las respuestas siempre dinámicas de Bukowski nos brindan una mejor idea del hombre detrás de la leyenda y de los gustos, tristezas, alegrías y sentimientos de un personaje que lejos de denigrar a las mujeres, realmente las amaba, al igual que amaba el alcohol, las carreras de caballo y a su máquina de escribir.

Como lo he mencionado, resulta enriquecedor y es un libro indispensable para cualquiera que se jacte de ser bukowskiano. Simplemente lo amé y disfruté.

Ser feo

bukowski

En 1971, Charles Bukowski, que recién cobraba fama a partir de 1967, recibió un listado de preguntas que un corresponsal de cierta revista le hizo a modo de entrevista. Una de las preguntas dictaba “¿Por qué eres tan feo?”, a lo que Hank respondió:

Supongo que estás hablando de mi cara más que de mi escritura. Bueno, la cara es el producto de dos cosas: con lo que has nacido y lo que te ha pasado desde entonces. Mi vida difícilmente ha sido bonita: los hospitales, las cárceles, los trabajos, las mujeres, la bebida. Algunos de mis críticos afirman que me he infligido dolor deliberadamente. Desearía que algunos de ellos hubieran estado conmigo a lo largo del viaje. Es verdad que no siempre he escogido situaciones fáciles, pero eso está muy lejos de decir que salté dentro de un horno y cerré la puerta. La cruda, la aguja eléctrica, el licor barato, las malas mujeres, la locura en pequeños cuartos, el hambre en la tierra de la plenitud, sólo Dios sabe cómo es que me volví tan feo,supongo que es resultado de haber sido aporreado y aporreado de nuevo y de nuevo, y no dejarme caer, todavía tratando de pensar, de sentir, todavía tratando de rearmar la mariposa… En mi cara está trazado un mapa que nadie quiere colgar en su pared.

A veces me miro a mí mismo en algún lugar… repentinamente… digamos en un gran espejo en el supermercado… con los ojos como bichos malvados… cara cicatrizada, torcida, sí, parezco loco, demente, un lío… vomité pellejos… Aún así, cuando veo hombres “guapos” pienso, Dios mío, Dios mío, estoy contento de no ser ellos. Ahí lo tienes.

Mis tardes de sábado a tu lado

Bukowski

Intentar

19 diciembre 2013 1 comentario

factotum

 If you’re going to try, go all the way. Otherwise don’t even start. This could mean losing girlfriends, wives, relatives, jobs, and maybe your mind. It could mean not eating for three or four days. It could mean freezing on a park bench. It could mean jail. It could mean derision. It could mean mockery, isolation. Isolation is the gift. All the others are a test of your endurance. Of how much you really want to do it. And you’ll do it, despite rejection in the worst odds. And it will be better than anything else you can imagine. If you’re going to try, go all the way. There is no other feeling like that. You will be alone with the gods. And the nights will flame with fire. You will ride life straight to perfect laughter. It’s the only good fight there is.

– Henry Chinaski en Factótum.