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Fragmentos: Mis mantras

Dícese de aquellos versos que nos repetimos neuróticamente para programar nuestra mente y así reforzar la creencia de que podemos lograr algo.

He traducido mis mantras en acciones.

Por ejemplo, he vuelto a entrenar a diario, pienso que si obtengo un cuerpo perfecto, entonces querrás tocarme de nuevo; paso el doble de horas estudiando, tal vez así me convierta en ese doctorante que despierte tu erotismo provocado por el conocimiento en mi cabeza; leo todo lo que puedo, y entonces querrás platicar de los más diversos temas, conmigo, una vez más. Entre otras cosas.

Me repito, neuróticamente.

Me recito lo mucho que puedo mejorar. Que puedo ser mejor que él. Que tal vez ya lo soy pero sólo siéndolo todavía más, es que me puedas notar otra vez.

Que tal vez ya no estarás, pero mi mantra es que regresarás. Tal vez ya no estés, tal vez nunca estuviste. Pero me sirve.

Que aunque la motivación es incorrecta, las consecuencias sean siempre las mejoras aunque los resultados sean imposibles de alcanzar.

Que aunque me dañe, me sirva.

Me repito, neuróticamente. Que puedo dejarte. Que por fin podré dar la vuelta y marcharme.

Si lo repito, quizás aprenda a decirte adios, y así, tal vez, y sólo tal vez, aprendas a pedirme que me quede.

Te repito, neuróticamente.

Mi mantra, eres tú.

Intentar

19 diciembre 2013 1 comentario

factotum

 If you’re going to try, go all the way. Otherwise don’t even start. This could mean losing girlfriends, wives, relatives, jobs, and maybe your mind. It could mean not eating for three or four days. It could mean freezing on a park bench. It could mean jail. It could mean derision. It could mean mockery, isolation. Isolation is the gift. All the others are a test of your endurance. Of how much you really want to do it. And you’ll do it, despite rejection in the worst odds. And it will be better than anything else you can imagine. If you’re going to try, go all the way. There is no other feeling like that. You will be alone with the gods. And the nights will flame with fire. You will ride life straight to perfect laughter. It’s the only good fight there is.

– Henry Chinaski en Factótum.

Been there, read that (LXXII)

Las mentiras de la luz

Aut. Juan Hernández Luna

Las mentiras de la luzComo no pude con la sed de obras que el autor me provocó con Yodo, tan pronto terminé el libro anterior, me apresuré a devorar Las mentiras de la luz. Qué grata experiencia ha sido, lo es más cuando llegas a identificarte tanto con una novela, tal como lo hice aquí.

Hernández Luna, nos brinda la historia de este escritor (o por lo menos dice serlo) que se le va la vida en estar pensando cómo escribir su novela, la que cambiará el rumbo de la literatura, la que lo lanzará a la fama y que lo convertirá en personaje de culto. Frente a una hoja en blanco que nunca llega a llenar, su tiempo se consumirá en tres actividades: fumar, beber y soñar

Mientras tanto, el protagonista desarrollará una personalidad ausente, que no se preocupa ni siquiera por su propia salud. Indiferente, se  topará con una mujer que lo apoyará y lo tratará de sacar adelante en una imprenta heredada por su padre; y se topará con otra mujer que, en una distracción, dejará un manuscrito en manos del hombre y que podría convertirse en la novela que ansía escribir.

Con el manuscrito en mano y no sabiendo nada de la mujer que lo ha extraviado, nuestro personaje emprenderá una travesía buscando encontrar a la autora; durante el viaje, el hombre quedará ciego y tendrá que arreglárselas para moverse por ciudades desconocidas sin el apoyo de sus propios ojos. Finalmente, decidirá publicar a su nombre, no sin antes tomar una decisión sobre su situación y la mujer a la que consigue encontrar justo cuando la fama lo ha llevado a los encabezados de las secciones culturales de los periódicos.

Las mentiras es una obra entretenida, amena y sencilla que nos muestra una historia agradable y que nos llena de empatía a quienes hemos llegado a creer en la necesidad de escribir una obra que algún día sea primero publicada y después alabada por la crítica. Nuevamente hablamos de una narrativa que mantiene los ojos pegados al libro y que no lleva más de un par de horas en ser leída. Otro obligado si tienen la oportunidad de hallarlo en algún lado o si gustan de una narración muy al estilo del Chinaski de Bukowski.

Un intento de poema escrito hace algún tiempo

¿Será?

Por Ángel Tejeda Moreno

Vuelve a una realidad alterna

En la que un tal vez se vuelve un nunca

Y los dos jugamos amoratados

En el embate de la codicia:

Egoísmo emancipado.

Labios capturados

Y tiempo encendido

Por la llama de una pasión exclusiva

De una muerte anticipada,

De su guadaña almidonada

Que reluce como el tormento

De este corazón

¡Soberano portento!

Disfrazado de solares solaces

Que insolan mi mortal cuerpo

Cuando la desolación invade

Y la parca sonríe extasiada

De mis vanos intentos

De recuperar lo que ha sido

Y no será…

¿Será?

Una gran manera de colgar los tennis

En un rato de ociosidad laboral, se me preguntó cuál sería mi manera preferida de morir y, como buen hombre romántico y chapado a la antigua que soy, respondí que la mejor manera sería la de caer en combate cuerpo a cuerpo con un mortal enemigo; una segunda sería protegiendo a un ser querido; la tercera, morir tranquilo en mi cama ya siendo viejo y con toda una vida de logros.

Sin embargo, el comentario de otro compañero me hizo recordar una forma de morir que, en definitiva, supera a las tres que yo mencioné: ¡Muerte por Snu Snu!

¿Alguna duda?

Poema de amor a una chica que hacía striptease

Hace 50 años yo miraba a las chicas
que se desnudaban y contoneaban
en el Burbank y en el Follies
y era muy deprimente
y muy dramático,
la luz iba cambiando del verde al
púrpura y al rosa
y la música era fuerte y
vibrante,
ahora estoy aquí sentado esta noche
fumando y 
escuchando música
clásica
pero aún recuerdo algunos
nombres: Darlene, Candy, Jeanette
y Rosalie.

Rosalie era
la mejor, sabía cómo hacerlo
y nos revolvíamos en los asientos y
rugíamos
cuando Rosalie brindaba magia
a los solitarios
hace ya tanto tiempo.

Y ahora, Rosalie,
estarás muy vieja o
muy quieta bajo
tierra,
yo soy aquel chico
con la cara llena de granos
que mentía sobre su edad
sólo para poder
verte.

Eres buena, Rosalie
en 1935
suficientemente buena como para recordarte
ahora 
que la luz es amarilla
y las noches son 
lentas.

– Charles Bukowski

Tal vez, algún día, dentro de 50 años, poco más, poco menos; escribiré algo parecido para una chica llamada Diana, tal vez Marishka, tal vez Mariana, tal vez, sólo tal vez.

Propósitos 2011: Resultados

En menos de 72 horas habrá terminado el año del Señor, 2011; es hora de hacer una pequeña retrospectiva y revisar aquellos deseos o propósitos que hice hace 12 meses para el resto del período que se encuentra a punto de terminar. He aquí los resultados:

1. Más horas de sueño. El propósito consistía en dormir por lo menos siete horas diarias, lamentablemente no he logrado alcanzarlo y creo que cada vez duermo menos; eso sí, hallé un nuevo trabajo que me obliga a dormir un poco más y aunque no son 7 horas, por lo menos duermo unos 45 minutos más que el promedio diario durante el año. Status Final: No Cumplido.

2. Torso de gladiador. El objetivo de tener el torso de un gladiador, digno de aparecer en la serie Spartacus, en definitiva no se cumplio. Sin embargo hubo algo interesante, gracias a la dieta otorgada por la nutrióloga de mi anterior trabajo, logré bajar más de 10 kilos en apenas un mes, me he dado cuenta de que se puede lograr algo. Status Final: Cumplido con Reserva.

3. Ahorrar. No fue gracias al ahorro sino al finiquito del cambio de trabajo y a unos días extra que se cumplió. Status Final: Cumplido.

4. ¡Escribir!. Sigo en las mismas, me esfuerzo por hacer algo bueno y comienzo a escribir pero todo se queda a medias, tal vez sea demasiado autocrítico y nada me termina gustando; eso sí, a mediados del año conseguí publicar un brevísimo relato en un concurso de Librerías Gandhi titulado El Último Libro del Mundo, fui muy feliz. Status Final: No Cumplido con Avances.

5. La maestría. Cumplido al 100% llevo el avance óptimo de materias y un promedio de 95. Status Final: Cumplido.

6. Bailar salsa. Ni me pregunten, no he aprendido a bailar. Status Final: No Cumplido.

7. De vuelta al ring. Lamentablemente, los horarios laborales no me han permitido acceder a clases de ningún tipo de arte combativo, he encontrado una escuela que se ajusta a mi horario pero será hasta el próximo año. Status Final: No Cumplido.

8. Cambio de búnker. Sigo viviendo en el mismo lugar y cada vez quepo menos. Status Final: No Cumplido.

9. A bloggear se ha dicho. En hora buena, he mantenido un buen nivel de publicaciones con un promedio mayor a una entrada por semana. Status Final: Cumplido.

10. No olvidemos la lectura. La meta era leer 12 libros este año, leí 22 libros sin contar que algunos eran compilaciones, voy por buen camino. Status Final: Cumplido con Honores.

11. Tolerancia. He realizado avances, sin embargo, hay personas que simplemente no soporto y no puedo evitar el mostrar mi desprecio incluso de frente. Status Final: A medias.

12. Reducir los vicios. Según ésto, reduciría mi ingesta de bebida alcohólicas; tristemente, mi nueva afición a la cerveza artesanal no ha ayudado en nada y me ha creado un nuevo hobby: coleccionar botellas de cerveza. Status Final: No Cumplido.

En fin, 4.5 de 12, pésima calificación. Lejos de la falta de compromiso, los desaciertos del año tuvieron más que ver con las condiciones laborales que se me han planteado; sin embargo, es cuestión de comenzarlos y después dejarme llevar por la inercia. He visto que muchos deseos sí se pueden y sólo debo dar el primer paso. Ya viene un año mucho mejor.