Archivo

Posts Tagged ‘Decepción’

Perder esperanza en la humanidad…

…cuando ves publicaciones como éstas:

Fútbol Asco rott

Cuando vale más un ‘cel con androi’ que la vida de ese pobre canino.

 

Anuncios

Love without sex isn’t love

No Game

Been there, read that (LXV)

17 septiembre 2012 Deja un comentario

Las Mujeres de los Dictadores

Aut. Diane Ducret

Como todo en los grandes temas literarios, de ensayo o de análisis de diversa índole, hay aspectos que si bien podrían no resultar comunes, sí suelen ser pasados por alto. Tal es el caso de la presencia femenina en torno a los grandes dictadores de la historia moderna (o la que yo considero moderna por lo menos). Y es que resulta extraño que después de tanta obra basada en nazismo, fascismo, franquismo, etc., no haber hallado algo dedicado a las esposas, amantes y amigas de esas grandes y temibles personalidades históricas; la escritora francesa, Diane Ducret llega con la presente obra para eliminar tal ausencia.

El libro picará nuestra curiosidad con un prólogo repleto de cartas que diversas admiradoras llegaron a escribirle al objeto de su admiración: nada más y nada menos al Duce y al Führer. Estos dos camaradas dictadores mostraban su aprecio de diversas maneras. Si en las cartas dirigidas al representante italiano, existían insinuaciones de índole sexual, Benito contestaba con una fecha, una hora y un lugar para recibir a la fanática que vería satisfechos sus deseos; por otro lado, Hitler se abstenía de recibir cualquier tipo de visita y las escritoras recibían más bien una reprimenda por parte de la oficina de la cancillería instándola a no continuar con tales sugestiones. Eso sí, cuando la carta era sincera y en ésta se pedía algún tipo de apoyo, dígase una máquina de coser o una estufa, la solicitante veía, por lo general, su súplica complacida.

A todo esto, hablamos sólo de las admiradoras. Los capítulos del libro no hablan de potenciales o de historias que pudieron ser, hablan precisamente de aquellas que estuvieron ahí, que influenciaron, que sacrificaron, que murieron por estos hombres que, en el mejor de los casos, las abandonaron (y muchas veces fue muy buena suerte haber sido abandonadas) e incluso murieron a su lado.

Hitler, Mussolini, Salazar, Ze Dong, Ceaucescu, Bokassa, Franco, Stalin y Lenin, son los nombres de los terribles personajes que hicieron de las suyas una y otra vez. Algunos más conocidos que otros, comparten un legado de poder y fines justificados a través de los medios; comparten también al sexo femenino y a la necesidad que tuvieron de ese apoyo que pocas veces se encuentra y que no puede ser hallado en el amigo o camarada del mismo género.

En Las Mujeres de los Dictadores, encontramos historias de infidelidad, de necesidad, de amor (¿por qué no?), de apoyo, de abandono, de asesinato y de muerte al lado de estas damas que hallaron cierto nivel de inmortalidad y de destino gracias a la parte histórica que jugaron. Un libro agradable, triste y adecuado para fanáticos de la historia, del poder y de aquellas damas lectoras que buscan la parte rosa de toda historia de terror.

Un intento de poema escrito hace algún tiempo

¿Será?

Por Ángel Tejeda Moreno

Vuelve a una realidad alterna

En la que un tal vez se vuelve un nunca

Y los dos jugamos amoratados

En el embate de la codicia:

Egoísmo emancipado.

Labios capturados

Y tiempo encendido

Por la llama de una pasión exclusiva

De una muerte anticipada,

De su guadaña almidonada

Que reluce como el tormento

De este corazón

¡Soberano portento!

Disfrazado de solares solaces

Que insolan mi mortal cuerpo

Cuando la desolación invade

Y la parca sonríe extasiada

De mis vanos intentos

De recuperar lo que ha sido

Y no será…

¿Será?

Been there, read that (LIV)

Otras voces, otro ámbitos

Aut. Truman Capote

Entre lo nuevo, lo viejo y lo clásico, trato de mantener un aspecto variado en mi vida “lectoril” (así es, si el término no existe, lo acabo de inventar). Son muchos los autores aclamados que no he tenido la oportunidad de consultar; sin embargo, trato de absorber la mayor cantidad de obras posibles y de nombres tan mencionados como el del Sr. Capote que, en esta ocasión, me ha brindado la oportunidad de conocerlo y comentar.

Lamentablemente, no he podido disfrutar de Otras voces, la ópera prima del norteamericano. Y no es que no haya podido, simplemente no lo disfruté tanto como lo esperaba o, en dado caso, me hice una esperanza basada simplemente en el nombre del autor que goza de una fama considerable. Incluso, llego a pensar que no es mi tipo de lectura y por tal causa no llegué a apreciar el escrito de Capote en su totalidad.

En Otras voces, otros ámbitos el autor nos narra la historia de un muchacho de 13 años que, a la muerte de su madre, recibe la invitación de vivir con su padre, al que nunca antes ha visto. Tras un viaje relativamente corto, Joel por fin llega a la casa de su progenitor, un lugar llamado El Desembarcadero rodeado de personajes que parecen salidos de un circo de fenómenos: el enigmático primo Randolph, la madrastra Miss Amy, el ama de llaves Zoo y su papabuelo Jesus Fever, el mulo John Brown y las gemelas Idabel y Florable. Todos ellos, personajes en los que el adjetivo menos utilizado sería el de bellos o cuerdos. Es conociendo a los personajes y recorriendo los alrededores del Desembarcadero, que Joel establece conexiones psicológicas entre su realidad y la del mundo que le rodea, o parece rodearle.

El nivel de escritura, como es de esperarse, es sumamente alto; aún así, encuentro la narración demasiado floja y las descripciones del espacio demasiado abundantes y prolongadas. Hay momentos donde los diálogos dejan de tener un sentido y se transforman en largos discursos que se apartan del tema al que se suponen pertenecen y nos llevan a análisis semánticos de significados abstractos.

No podría recomendarlo para personas que buscan acción o que se distraen fácilmente de la lectura puesto que la descripción a detalle provoca un cierto déficit de atención y muchas veces se pierde el hilo cuando se atraviesa en el pensamiento alguna memoria aleatoria. Por lo demás es un muy buen libro pero que no es monedita de oro en todo el sentido de la expresión.

Coraje es…

…observar el siguiente anuncio:

Y darte cuenta de que un pigmeo sin cerebro (como el que cargan los mameyes de la portada) ya lleva dos “libros” publicados; y tú, que llevas meses tratando de escribir algo que valga la pena leer, llevas la gloriosa cantidad de CERO.

¡Carajo! Los veo más tarde, me lanzo a escribir.

Nota: Por cierto, ya tiene cinco revisiones que lo promedian con 4.8 de 5 cuando, al momento de esta publicación, el libro todavía no sale a la venta (WTF?!)

PD: ¡¡¡¿¿¿ 20 dólares por esa madre???!!!

And I think to myself… What a wonderful life?

Nació como una actualización de estado en facebook, pero creo que vale la pena publicar aquí mi reflexión mañanera y agria de la vida. Recién cambié de trabajo, y el background actual es el siguiente:

– Originalmente, en entrevistas me dijeron que no trabajaría sábados y creí que era bueno, podría visitar a mis padres y amigos el fin de semana que yo desease, el sueldo era un poco más grande y, en general todo pintaba bien. Tomé el trabajo.

– La realidad fue diferente, tengo que trabajar los sábados y ese día no hay transporte laboral por lo que debo moverme con mis medios para llegar a un lugar que se encuentra en una zona donde no pasa un sólo autobus.

– El jefe me ha dado este discurso donde se debe trabajar mucho y desde muy chico, que el dinero lo es todo. Idea totalmente contrario a la visión que tengo de mi vida a mediano y largo plazo.

Las estadísticas de nuevo trabajo son:

– De lunes a viernes, trabajo de 8 am a 6 pm, son 1o horas que multiplicadas por 5 días, dan un total de 50 horas laborales;

– El transporte para trabajadores se hace 1 hora de ida y 1 hora de venida, 2 horas que multiplicadas por 5 días, dan un total de 10 horas igual dedicadas al trabajo, tiempo muerto;

– Los sábados, en que no hay transporte, hago 2 horas 15 minutos para llegar tras utilizar 3 transportes públicos diferentes y caminar muchos metros más, 4 horas y 30 minutos de tiempo muerto los sábados;

– El mismo sábado trabajo de 9 am a 2 pm, 5 horas más agregadas al horario laboral;

– Si sumamos todo, obtenemos un gran total de 70 horas dedicadas a un trabajo que me mintió sobre las condiciones en que laboraría.

Ahora bien, las conclusiones son las siguientes:

– Si una semana semana se compone de 168 horas y utilizo 8 diarias para dormir (que es lo que se recomienda para tener una vida sana) me quedan 112 horas en las que no estoy durmiendo, por ende, útiles;

– De 112 horas útiles, ocupo 70 para dedicarle a un trabajo que enriquece a su dueño, un vato de familia poderosa y yerno de uno de los hombres más ricos de México;

– El sujeto me paga una cantidad tal que una cuarta parte de ella se va en renta y lo demás sirve para comprar lo que necesite para sobrevivir y una que otra cosa que me llegue a gustar, como un libro de dibujos de Franz Kafka que cuesta 300 pesos, ustedes hagan las cuentas;

– Por supuesto, no he mencionado que, por ser empleado de confianza, se me puede solicitar quedarme dos o tres horas después de mi horario normal sin gozo de sueldo extra; por supuesto, lo último implica perder el transporte y moverme nuevamente con mis medios;

– No hay vales de despensa y entre Seguro Social e Impuestos, termino ganando lo mismo que en el trabajo anterior;

– Por tanto estoy dando aproximadamente un 80% del tiempo de mi vida a un trabajo que detesto por haberme engañado y al que no le interesa si tengo una maestría en proceso;

Finalmente me pregunto:

¿EN QUÉ MOMENTO… visito a mis padres, convivo con mis amigos, estoy con mi novia, leo, escribo, hago ejercicio, juego xbox, me baño, como, rindo culto religioso, estudio… VIVO?

Sí, éste es un mundo maravilloso!