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Posts Tagged ‘Alcohol’

Been there, read that (CL)

Una cerveza de nombre Derrota

Aut. Eusebio Ruvalcaba

9789709854039-uk-300De alguna manera, siento que un libro regalado es más valioso cuando antes fue leído por la persona que lo regala. Pienso que parte de la esencia de la persona que lo leyó queda impregnada entre las páginas. Que en cierto modo, esa persona te regala no sólo el libro, sino las circunstancias que rodearon su lectura durante las horas que duró. Una cerveza de nombre Derrota acompañó a una persona durante sus tratamientos contra el cáncer. Ésta persona me advirtió que probablemente tendría un poquito de radiación al dármelo; lo primero que hice fue abrazar el libro contra mí, pues un regalo tan valioso bajo ningún concepto podría ser peligroso.

Desde que leemos el título intuimos algo que se confirmará al leer las primeras líneas: la derrota es el tema principal de la obra. No una derrota en el sentido estricto de la palabra, hablamos de una derrota de la vida, una derrota que sufrimos sin darnos cuenta, la derrota que nos impone la cotidianeidad.

Podría describir el libro con cinco palabras: alcohol, mujeres, confesiones, música e ironía. Todas mezcladas en una colección de ensayos, monólogos y crónicas, que dan cuenta de todo aquellos que observamos en la tragedia de la existencia.

Cuando lees la obra de Ruvalcaba, no lees las páginas, lo lees a él. Es inevitable entender su amor por la música y, al terminar, sientes que de encontrártelo en la calle o en alguna feria del libro, no te encontrarías a un autor, te encontrarías a ese viejo amigo que conoces de tanto tiempo atrás, serías capaz de llamarlo compadre.

El libro es irónico, es sarcástico, es vulgar en su tratamiento del término mujer, pero no deja de ser bello, gracioso, interesante, reflexivo. Por momentos despierta melancolía, por momentos no estás seguro de la cordura de quien escribe unos consejos para conquistar a la mujer tan intransigentes que cuando miras la realidad, no podrían estar tan disparatados.

Es un libro que no exige demasiado tiempo pero sí bastante reflexión al interior de las sonrisas que provoca. Llegó a mí este libro que se ha convertido ya en uno de mis favoritos y que algún otro día, en definitiva, releeré.

Been there, read that (CXXXIX)

8 septiembre 2015 1 comentario

Hijo de Satanás

Aut. Charles Bukowski

Hijo de SatanásSeré breve con el texto referido al buen Hank. Así como en el mes del fallecimiento de Galeano me apresté a leer alguna de sus obras, por puro homenaje, a unos días de la fecha de su cumpleaños, Bukowski recibió mi visita dentro de sus páginas (aprovechando el regalo de cumpleaños mío también).

Hijo de Satanás es una recopilación de cuentos y textos breves. Los temas ya son conocidos: carreras de caballos, vagabundos, conversaciones a través de la bebida, empleos aburridos y denigrantes, depresión, mujeres. El mundo de Bukowski se materializa a través de nuestra imaginación, desde el hombre que visita a su mujer en el manicomio mientras en el hotel lo espera la amante, hasta el grupo de vagabundos que invaden una tienda de lujo y violan a las vendedoras; desde el hombre (y son varios) que soporta los berrinches de una mujer que no tiene lo suficiente de él, hasta el escritor caído en desgracia.

Si ya se ha leído a Charles con anterioridad, no hará falta introducción alguna, la familiaridad tomará el control. Si es la primera vez, ésta es una de esas obras que pueden servir tanto para enganchar al novato, como para rechazar a aquellos que buscan una prosa adornada o bellas situaciones.

Ser feo

bukowski

En 1971, Charles Bukowski, que recién cobraba fama a partir de 1967, recibió un listado de preguntas que un corresponsal de cierta revista le hizo a modo de entrevista. Una de las preguntas dictaba “¿Por qué eres tan feo?”, a lo que Hank respondió:

Supongo que estás hablando de mi cara más que de mi escritura. Bueno, la cara es el producto de dos cosas: con lo que has nacido y lo que te ha pasado desde entonces. Mi vida difícilmente ha sido bonita: los hospitales, las cárceles, los trabajos, las mujeres, la bebida. Algunos de mis críticos afirman que me he infligido dolor deliberadamente. Desearía que algunos de ellos hubieran estado conmigo a lo largo del viaje. Es verdad que no siempre he escogido situaciones fáciles, pero eso está muy lejos de decir que salté dentro de un horno y cerré la puerta. La cruda, la aguja eléctrica, el licor barato, las malas mujeres, la locura en pequeños cuartos, el hambre en la tierra de la plenitud, sólo Dios sabe cómo es que me volví tan feo,supongo que es resultado de haber sido aporreado y aporreado de nuevo y de nuevo, y no dejarme caer, todavía tratando de pensar, de sentir, todavía tratando de rearmar la mariposa… En mi cara está trazado un mapa que nadie quiere colgar en su pared.

A veces me miro a mí mismo en algún lugar… repentinamente… digamos en un gran espejo en el supermercado… con los ojos como bichos malvados… cara cicatrizada, torcida, sí, parezco loco, demente, un lío… vomité pellejos… Aún así, cuando veo hombres “guapos” pienso, Dios mío, Dios mío, estoy contento de no ser ellos. Ahí lo tienes.

Mis tardes de sábado a tu lado

Bukowski

Been there, read that (LXXXVIII)

Mujeres

Aut. Charles Bukowski

Anagrama

MujeresUno más del buen Buko para la colección. Siguiendo la serie, pasamos por la patética y perdedora infancia y juventud de Hank en La Senda del Perdedor; después, vimos lo que sería el inicio de un mundo laboral nefasto en Factotum; la tercera parte, Cartero, nos mandaría a una etapa de varias décadas de rutina insoportable en la oficina postal; finalmente, en Mujeres, el inicio y final de la etapa misógina del personaje.

Hank se ha despedido del mundo laboral formal, es un escritor reconocido y aclamado en el mundo literario underground. De este modo, Chinaski vive de los viáticos y la paga que le dan por leer sus poemas en público. Las lecturas lo llevan desde paisajes universitarios, hasta bares de mala muerte donde se toca rock y dentro de esta existencia de viajes, lecturas, borracheras y pleitos con el público, el protagonista lleva un conteo del aparentemente interminable desfile de mujeres que entran y salen de su vida tal y como lo hacen las latas de cerveza.

Lo cierto, es que habrá un momento donde tendremos que regresar las páginas para recordar el nombre de alguna de las muchas féminas, o incluso para corroborar si de la que se habla actualmente ya formó parte de una lectura temprana. Las hay de todo tipo aunque, generalmente, no podremos bajarlas de locas o zafadas.

En efecto, cualquier hombre que haya sufrido de las vicisitudes de una relación tormentosa, se sentirá identificado con las correrías de Hank y sus damas. Y cualquier mujer que lea la novela, también tendrá mucho que entender de la forma en que unos con otras se relacionan.

A final de cuentas, veremos como un hombre que no ha encontrado un aprecio verdadero hacia el sexo opuesto fuera de la necesidad biológica de la reproducción, termina transformándose y, de cierta forma derrotándose, ante el amor de una sola mujer entre las decenas que llegan a pasar por su vida. Habrá por ahí quien diga que todo terminará en una historia de amor adornada por el drama de las extras. Habrá quien vea otras cosas totalmente diferentes.

Been there, read that (LXXXVI)

13 agosto 2013 1 comentario

Cartero

Aut. Charles Bukowski

Anagrama

CarteroUna situación común para el hombre de clase media para abajo (que realmente en ese “para abajo” nos encontramos la mayoría), es la de quejarse del trabajo. En un país como México (y yo creo que en todos los países por igual), es fácil toparnos con las murallas burocráticas, el tráfico de influencias, los compadrazgos, los favores etc., un montón de factores que permiten que el mediocre, el escasamente preparado, el junior, el gran imbécil (o la combinación de éstos) se encuentre en el escaño elevado mientras uno, con todos sus estudios, certificaciones, actividades extracurriculares y su inteligencia, es relegado a hacerle la chamba a cambio de una nimiedad de paga.

El buen Hank Chinaski no ha sido la excepción, sin embargo, lejos de su inteligencia y su funesta preparación y actitud ante la vida, se encuentra ahora ante un nuevo trabajo y un nuevo desfilar de mujeres de las más diversas variedades. La oficina postal es el lugar deprimente en el que Hank pasará 11 años de su vida, años en los que tendrá que enfrentarse a superintendentes, supervisores, soportar el tedio que le provocan los compañeros de trabajo y memorizar un sinfín de rutas de correo para después recorrerlas bajo sol y lluvia a cambio de lo necesario para apenas cubrir sus necesidades (cerveza y alcohol).

En una narración de condiciones laborales tan inhumanas y deprimentes, Bukowski logra hacer que el lector no se sienta tan mal del trabajo que tiene. Uno llega a pensar que por lo menos hay tiempo para comer o por lo menos de mirar la televisión un rato por la noche. Al mismo tiempo, comparte habitación con diferentes féminas que inaugurarán capítulos de la más diversa índole en la narración: el amor que se marchita y fallece, la madre soltera que consiente, el nacimiento de una hija que nunca volverá a ver.

Como en muchos casos, lo único que me aqueja en las lecturas de Charles, es la traducción al español europeo que resulta repetitiva o forzada. Lamentablemente no conozco traducciones latinas y es difícil encontrar un libro en idioma original que no tenga un precio estratosférico. Un deleite leer las andanzas de Buko, como siempre.

Been there, read that (LXXIV)

La tumba

Aut. José Agustín

La TumbaUn “escritor de la onda” es el término con el que diversos críticos se dirigen al Sr. José Agustín. Tras leer La tumba, me doy cuenta de que tal término no podría ser más acertado; la obra es, en efecto, una pieza de literatura de onda. Aclarando que, cuando me refiero a la onda, me refiero a esa onda perteneciente a la expresión “estás en la onda” (aunque hoy en día, ser la onda no sea ya tan de la onda).

Y sí, me siento como en aquel capítulo de Los Simpsons en que Homero se une a Smashing Pumpkins y a Peter Frampton en un festival de lo buena onda y después se hace esa curiosa conversación sobre ser buena onda o estar en onda. Juegos de palabras más, juegos de palabras menos. Finalmente, la obra de José Agustín se ha visto envuelta en esta buena onda burguesa o de gente pudiente en una época digna de la juventud de nuestros padres.

Muy celebrada y mencionada en los círculos de creación literaria, La tumba es una novela ligera, corta, que maneja una temática de ‘valemadrismo esnob’ en la que un protagonista adolescente con dinero, se debate entre una vida amargosa, rutinaria y desentendida, y aquella que le impulsa a, bueno, a realmente nada pues no posee una visión del futuro o de algún ideal que valga la pena.

Precisamente, el chiste aquí está en emborracharse, coger, curársela, pertenecer a un club de pseudo intelectuales, coquetear con la morra en curso y repetir una y otra vez hasta el cansancio. Agradable, aunque por momentos desesperante, La tumba es un obligado para aquellos amantes de la literatura mexicana de culto.