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Archive for 21 enero 2010

Mi equipo, el de la estrella solitaria…

Es un alivio que en el hogar paternal no se aprecie en lo más mínimo el fútbol soccer de México, sé que el 90% de la población mexicana se paraliza el día que juegan las Chivas contra el América  o cuando hay “partidos clásicos”, o que se yo, no me importa un comino. Después de todo, considero a ese deporte una de las razones de porqué no avanzamos como país.

En general, mi vida nunca giró en torno a los deportes, a excepción del box y la lucha libre; sin embargo, y aún lo recuerdo, tendría aproximadamente ocho años de edad cuando mi papá veía en la televisión, un patido de fútbol americano. Se enfrentaban, en ese entonces, los 49ers de San Francisco en contra de los Dallas Cowboys; y qué puedo decir, los pases, las carreras, las tacleadas y las grandes jugadas llenaron mi cabeza en un instante; no recuerdo el resultado, pero en ese momento supe que tenía un nuevo deporte favorito en mi conciencia y que, hasta la fecha, no he dejado de adorar.

Obviamente, de qué sirve tener un deporte al que amar, si no se tiene a un participante por predilección; y fue en una estrella azul de cinco picos donde encontré mi pasión. No sé cómo pasó en realidad, sólo sé que un único juego, en donde vi a los triplets en acción, bastó para convertirme en su fiel seguidor. Créanme, no fue moda como lo es actualmente, sencillamente,  los adoré y durante 15 años lo he seguido haciendo.

Comencé a escribir esta entrada el domingo pasado, fecha en que los Vaqueros cayeron ante unos Vikingos comandados por una leyenda de los emparrillados. ¿Decepción? No lo creo. ¿Tristeza? Bastante. ¿Comprensión? Siempre.

Y no es que odie la preferencias de la mayoría de mis amigos, que mayormente apoyan a los Acereros o Chargers; lo que odio, bueno, más bien detesto, son a toda esa bola de mmmm dígamosles “seres chafas” que se jactan de que sus Patriotas o sus Colts son los campeones o que llevan no sé cuántos juegos invictos, etc.

Amigo, amiga: Tu equipo es una moda, y por ser moda es que le vas a ellos. Díganme lo que quieran, pero es la triste realidad, triste para ellos, a mi me da igual, porque cuando Tom Brady y Peyton Manning se hayan ido, sus equipos volverán a la categoría del montón y entonces a aquellas personas les preguntaré, ¿Cuál es tu equipo favorito ahora que han dejado de ganar?

Al final, sólo puedo afirmar un par de cosas: Amo a los Dallas Cowboys, ¿por qué? Porque no importa si ganan o pierden, porque la gente se enoja cuando le quitan el invicto a quien lo lleve, porque nadie recuerda que tuvimos a Roger Staubach, Michael Irving o Tom Landry, porque tenemos un número lindo de súper tazones, porque nuestro estadio es mejor y porque al final, sólo se recordará a quienes deban ser recordados, FIN.

PD ¿Olvidé mencionar que tenemos a las mejores porristas?

Propósitos 2010

Así es, damas y caballeros, un nuevoo año comienza y, aunque me muestro reticente a tanta celebración, pues de mi cabeza no se sale la idea de que l tiempo es sólo relativo y fue creado con el propósito de la medición; he decidido crear una pequeña lista de aquellos propósitos, planes, a seguir y tratar de llevar a cabo en los 12 meses venideros:

1. Dieta sana y balanceada. Bueno el deseo más recurrente al iniciar un año, es el de bajar de peso ¿Por qué no? Lo cierto es que mi nivel de ingesta de tacos, garnachas, pizza y demás comida nocturna, es demasiado alto y hay que hacer algo para bajarlo. Veremos si se puede con cereal por las mañanas y evitando las cenas en la noche.

2. Rutina  de ejercicios estricta y más poderosa. No me puedo quejar sobre el año pasado, después de dejar mi deporte ideal, el box, tuve que inscribirme a un gimnasio local y sus clases de gravity me dieron un buen impulso muscular. Como era de esperarse, la temporada decembrina ha mermado mis avances y es por tales motivos que he decidido duplicar el tiempo dedicado a hacer ejercicio, trataré de entrarle a otras clases y ser más constante.

3. Conseguir trabajo. Y bien, el sueño universitario se terminó y ha llegado la hora de hacerse productivo o morir en el intento; he comenzado con el pie derecho pues, a tres semanas de haerme graduado, he conseguido un pequeño trabajo de medio tiempo para una compañía gringa que se encarga de hacer análisis de riesgo financiero. La paga es buena para la labor que realizamos, sin embargo, no es un trabajo fijo y la meta consiste en encontrar un buen trabajo de tiempo completo con miras a un futuro sustentable. A tocar puertas se ha dicho.

4. Duplicar mi ingesta anual de material literario. Definitivamente, y gracias a la poca actividad profesional, este año saliente retorné al buen hábito de la lectura que se mantuvo algo tranquilo durante la época universitaria. Tras empezar el año con El Azote de Dios y culminarlo con La Orden del Sol Negro y un historial de cuatro obras más, deseo cumplir la frase con que inicia el presente párrafo y, para cuando termine el 2010, haber leído doce  libros. Uno por mes, creo que no está tan mal.

5. Escapar del hogar familiar. No me malinterpreten, es genial levantarse tarde y que la comida ya esté servida en la mesa, pero lo cierto es que las etapas se cierran y ha llegado el momento de volar y empezar a valerme por mi mismo, en combinación con el propósito de hallar trabajo, no debería ser difícil. Bueno, espero ya estar viviendo solo a mediados de año.

6. Ahorrar. Pues bien, todos tenemos sueños y, lamentablemente, la mayoría de las veces se requiere de poder adquisitivo para hacerlos realidad; es momento de pensar a futuro y empezar a hacer guardaditos e inversiones por aquí y por allá, así que si quiero un mustang negro y una librería, tendré que empezar a guardar. Eso sí, nunca a costa de vivir bien y de forma feliz.

7. Dejar los vicios. Realmente no soy un alcohólico y fumar nunca me ha llamado la atención, sin embargo, el Xbox es otra historia; aunque me duela, reduciré mis horas efectivas de juego para concentrarme en asuntos propios de la vida laboral, eso sí, nunca lo abandonaré.

8. Ser más sociable. Ojo, no quiere decir salir más al antro o al café, me refiero al hecho de trabajar en mi capacidad de tener una buena plática y de evitar quedarme en mi cueva todo el tiempo, conocer personas, ser tolerante y respetuoso con los demás.

9. Ecribir la novela que he visualizado. Si bien no soy tan bueno como algunos de mis amigos escritores, creo que puedo redactar muy bien y es una de las pocas habilidades que estoy orgulloso de tener. Hace mucho que ya he decidido escribir algo digno de ser publicado y ha llegado la hora de pasar de la mente al papel, espero escribir por lo menos 200 páginas de un proyecto novelesco que traigo en mente.

En fin, no llegué a tener doce deseos (corazones menos) pero estos nueve puntitos contienen el total de mis aspiraciones para este período de doce meses entrante. No me queda más que desearles un gran año y esperar que todos cumplamos nuestros anhelos para el mismo.

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