Archive

Posts Tagged ‘Amor’

El dolor que provoca el ser amado

tumblr_inline_oawqz2hyqd1u02qub_500

Rescato esta pieza de diálogo de la segunda temporada de Daredevil, capítulo 11. El Punisher bebe una taza de té en un pequeño restaurante mientras conversa con Karen Page. Tras insinuar que reconoce que ella ama a Matt Murdock, ella se coloca a la defensiva, alegando que no quiere tener cerca a Matt puesto que es una persona que finalmente la lastima, la destruye y pisotea a través de sus acciones. Acto seguido, Punisher le recrimina lo estúpido que puede ser alejarse de las personas a las que amamos por el simple hecho del daño que nos hacen:

Look, I might generally be considered out of my skull, so this might not mean much, but this could be the craziest, most batshit thing I’ve ever heard in my life. People that can hurt you, the ones that can really hurt you, are the ones that are close enough to do it. People that get inside you and… and… and tear you apart, and make you feel like you’re never gonna recover. 

Shit. I’d– 

I– I would chop my arm off right here, in this restaurant, just to feel that one more time for my wife. My old lady, she didn’t just break my heart. She… She’d rip it out, she’d tear it apart, she’d step on that shit, feed it to a dog. I mean, she was ruthless. She brought the pain. But she’ll never hurt me again. You see, I’ll never feel that. You sit here and you’re all confused about this thing, but you have it. You have everything. So, hold on to it. Use two hands and never let go.

You got it?

(Mira, tal vez me consideren un lunático, así que esto puede no significar mucho, pero lo que dices es un delirio absoluto. Las personas que pueden lastimarnos de verdad, son las que tienen la intimidad para hacerlo. Personas que entran en nosotros, nos destrozan y nos hacen sentir que nunca vamos a recuperarnos. Mierda. Me cortaría el brazo ahora mismo, en este restaurante, para poder sentir eso una vez más por mi esposa. Mi mujer no sólo me partía el corazón. Lo arrancaba, lo destrozaba, lo pisoteaba y se lo daba de comer a un perro. Era despiadada. Causaba mucho dolor. Pero no volverá a herirme nunca más. Nunca volveré a sentir eso. Tú estás aquí sentada y confundida por las acciones del tipo, pero lo tienes. Tienes todo. Así que no lo pierdas. Usa las dos manos y no lo sueltes nunca, ¿entendido?)

Been there, read that (CXLVIII)

Cartas de amor

Aut. Pablo Neruda

9788432212765Si hay algo a lo que no me puedo resistir, es a acercarme a un botadero de libros. Amo estos lugares porque tarde o temprano encuentras joyas a excelentes precios. En un botadero de libros encontré tres de Juan Hernández Luna, que oscilaban entre los 25 y 35 pesos por ejemplar (conseguir dos de ellos por Amazon, me hubiese costado lo mismo pero en euros), y que parecían imposibles de conseguir por medios convencionales. Fue así que me encontré con el ejemplar de Pablo Neruda que les vengo a ofrecer.

A pesar de mi aspecto rudo, jamás he dejado de ser un romántico, razón por la que gusto adquirir la más melosa poesía cuando la tengo a la mano. Mi condición de romántico me permite preferir el género epistolar como el de excelencia cuando escribo algo. Me encanta escribir cartas a las personas que más quiero, es cosa que probablemente haré toda mi vida. Siento que las cartas no sólo son las palabras que expresamos y dirigimos a la persona, son también una parte de nuestra esencia que se plasma en el papel; si son manuscritas, mejor.

El compendio de cartas de amor de Neruda, no sólo trata de los sentimientos de un hombre hacia una mujer, trata también de la historia que los envuelve, de las circunstancias. De este modo, la recopilación se divide en tres etapas: la del amor secreto I y II, y la del amor público, cuando las cortinas han caído y Neruda ha abandonado a su primera esposa por la que resultó ser su último amor.

Por momentos puede parecer cínico que incluso las amistades de ambos (Neruda y la que no es su esposa) solapen la relación y los ayuden a mantenerse en secreto contacto; sin embargo, creo que esas mismas amistades veían más allá y entendían que los sentimientos del autor trascendían a los de su primer matrimonio.

La edición es bellísima, incluye imágenes de cada una de las cartas originales junto a su versión con letra de imprenta. Es curioso observar algunas terribles faltas de ortografía que uno no se imagina que estos escritores podrían tener. Son tan naturales, tan reales, tan cargadas de amor y compromiso. Se disfrutan e incluyen algunos dibujitos realizados por el poeta, incluyen los apodos le da a su amada.

Es una obra perfecta para el romántico. Es una obra más perfecta para el romántico que le gusta escribir a la dueña de su corazón.

Fragmentos: Un epílogo más para la colección

4 octubre 2015 1 comentario

Sé que estuvo mal, otra de mis reacciones impulsivas, otro de mis alardes de estupidez traducido en una expresión de intensidad pendeja y sin sentido. Pero, ¿cómo suponías que debía reaccionar? Estar contento y feliz, fingir que puedo bailar con otras del mismo modo en el que tú puedes bailar con otros frente a mí. Sabes que no puedo hacerlo.

En un principio lo estábamos logrando, cada quién feliz por su cuenta; a pesar de estar en la misma mesa, podíamos disfrutar de una noche de fiesta en la que eramos libres; libres de coquetear, de sonreírle y bailar con quien nosotros quisiéramos. Eramos libres de darle esperanza a todos esos individuos que fantasean con nuestras personas, porque así somos, ambos (y lo sabemos) sacamos suspiros a diestra y siniestra: tú, la professional teaser, y yo, el que le dice sí a todas pero que sólo a ti te dice cuándo.

De repente, bailamos espalda con espalda. De repente, estamos frente a frente. De repente, estamos en la zona donde nadie estorba. De repente, me abrazas. De repente, te abrazo y beso tu mejilla, beso tu frente. De repente, a pesar de todo lo que decías que no harías, ahí estamos, bailando, juntos, sonriéndonos. Y el mundo, deja de figurar entre lo que nos importa en el momento.

Regresamos sólo para verme frustrado, porque en el momento en que te me acercaste y moviste mi switch de la posición de apagado a la de enamorado, entonces me empezó a importar que estuvieras cerca de cualquier otro. Entonces te miro con alguien más y la impotencia se vuelve eterna, imposible de afrontar. Antes de romper el vaso en mi propia mano, lo precipito contra el suelo. No quiero estar ahí, no quiero verte con alguien más. ¿Por qué no te has ido?

Si lo mío es estupidez, ¿cómo he de llamarle a lo tuyo? Pudiste seguir con quien quisieras, ¿por qué debías abrazarme y presionar esos botones en una combinación que sólo tú conoces?

Te acercas, me dices que nunca más volverás a estar cerca de mí. Lo acepto, es lo mejor para ambos. Me atrevo a pedirte que desaparezcas de mi vida, tal vez sea eso lo mejor que podría pasarnos. Por lo menos podríamos seguir así, fingiendo que la vida fue siempre buena hasta el momento en que nos aparecimos uno frente al otro.

No me arrepiento, no vale la pena sentir una culpa que no cambiará el pasado, ni vale la pena preocuparse por un futuro incierto, sólo existe el presente. Y el presente es este: te sigo amando, sigo soñando contigo, sigo creyendo que mientras haya amor ocurrirá un milagro. ¿Dónde están los milagros? ¿Dónde está esa magia en la que creíamos? ¿Dónde quedaron esos momentos en los que nos mirábamos y sabíamos que teníamos toda una vida por delante para seguir mirándonos?

Sueño con tu mirada, me ahogo en la esperanza de que, como en un partido de americano, en el último minuto habrá una serie ofensiva que nos llevará a ganarlo todo. ¿Podremos recuperar el balón a tiempo? ¿nos quedan los tiempos fuera necesarios?

Luna de mi vida, quiero renunciar a ti, pero no puedo hacerlo. ¿Puedo pero no quiero? Ya no puedo saberlo. Sólo sé que estoy aquí, madrugando, sin haber dormido, sosteniéndome de los recuerdos y los supuestos. Creyendo que esta misma noche, duermes y me sueñas, o que despiertas y te preguntas si vale la pena seguir guardado resentimientos de mis acciones. ¿Pasará por lo menos por tu mente ese pensamiento en el que me justificas un poco así como yo justifico cualquiera de tus malas (o por lo menos lo que yo considero malas) acciones?

Te sueño y te sueño…

¿Cómo he de volar cuando tú eres mi alas?

14 septiembre 2015 Deja un comentario

If I couldn’t dream
Would I believe that there could be a you and me
And if I couldn’t sing
Would you be able to hear my melody
And know that something’s wrong
And I’m afraid that you’re moving on
How can I fly when you’re my wings

I need these things
Like I need you
If you had a choice
What would you chose
I could live without money
I could live without the fame
And if everyday was sunny
I could live without the rain
And if I ever went up to heaven
I would fall right back down
That life wouldn’t be living
Because you’re the one I couldn’t live without

Si un día renuncio a ti

Si algún día decido renunciar a ti, entiende cuánto me costó. Soy del tipo que da oportunidades de forma indefinida, que siempre cuidará tu espalda y te apoyará aún cuando estés equivocada, que verdaderamente te acepta tal cual eres. Cuando el resto del mundo no te quiera, yo lo haré. Así que, si decido renunciar a ti, entiende que me costó TODO lo que me quedaba adentro para poder dejarte en paz. Porque si te amo y me preocupo, no hay nada en este mundo que no haría por ti.

Thanos Death

To keep me off your mind…

En ocasiones, es así como te sueño. En ocasiones, es así como te he visto. Y me pregunto, ¿es necesario poner al alcohol y demás como pretexto?

Categorías:Videos Etiquetas: , , ,

Carta del hombre que más te ama

No puedo pedirte que te enamores de un extraño, eso es absurdo; pero, quiero pedirte que, al momento de entregar tu corazón, lo hagas a sabiendas de que quien está a tu lado, es un hombre que sabrá amarte y apreciarte por la mujer que eres.

Quiero pedirte, que te enamores de un hombre de verdad; uno, que te persiga con la mirada, como un león hambriento; y que, se pierda en el brillo de tus ojos, aún en la oscuridad. Enamórate de un hombre, para el cual tú seas la única mujer en este mundo; y, que sea capaz de construirte un castillo, aunque solo tenga un lápiz y papel.

No puedo pedirte que te enamores de un hombre que lo haga todo; sin embargo, te pido que te enamores de un hombre que esté dispuesto a hacerlo todo por ti.

Quiero que te enamores de un hombre con la suficiente hombría para cocinar por las noches, o cuándo estés cansada. Un hombre que pueda coser un botón de tu blusa favorita, para que puedas llegar a tiempo a esa reunión; y, por qué no, que te diga al oído que: todo estará bien.

Enamórate de un hombre que valore a Dios, a la familia y los amigos. Pues en la vida, necesitará de todos ellos. Y, si es un ladrón, procura que te robé solo algunos besos; pues, ya te habrá robado el corazón.

Quiero que te enamores de aquel que acaricie tu rostro y juegue con tu pelo, así sabrás que su mente está solo contigo. Cualquiera puede decir un “te amo”; pero, el amor se demuestra cada día, y en los pequeños: “te quiero”…

Quiero que te enamores de un hombre que procure llenarte de alegría; y que te haga sonreír, aún en tus días más difíciles. Enamórate de aquel hombre, que no se aproveché de ti, ni aún en tus momentos de vulnerabilidad. Un verdadero hombre te respetará, incluso, cuando tú no quieras.

Enamórate de un hombre que no haga alarde de los bienes que tiene; sino, que sepa apreciar y valorar todo aquello que ha vivido, las personas con las cuáles ha compartido y las experiencias que en la vida ha acumulado.

Enamórate de alguien a quien le guste cocinar y ejercitarse, así tendrás la excusa perfecta para comer tus caprichos; y luego, pasar el tiempo juntos: “quemando esas calorías”. Quiero que te enamores de un hombre que esté dispuesto a llevarte la contraria; y, que tenga un punto de vista distinto al tuyo. Así, en la salud, la distancia o la enfermedad, sabrás que siempre podrás contar con alguien que estará a tu lado: a pesar, de cualquier diferencia.

Enamórate de un hombre que te tenga presente a cada momento del día; y, que te llene la vida de detalles. Un hombre, que jamás te oculte lo que siente; y te diga, lo que necesitas saber. Quiero que te enamores de alguien que sepa escucharte, aún en el sórdido silencio del olvidó.

Enamórate de un hombre que sea libre, que sea tuyo; que te amé, y que se deje amar por ti. Enamórate de alguien que, aunque no sea yo, te haga feliz.

Al final, si aún no has comprendido, eres tan digna de este amor tan tuyo y tan mío, que aquél de quién te enamores sabrá, que: sólo un hombre de verdad, es digno de ti.

No te conformes con menos…

Nunca bajes el listón de lo alto.

Te lo dice:

“UN HOMBRE ENAMORADO DE TI”

” TE AMO”

” TU PADRE”

Categorías:Citas, Dedicatorias Etiquetas: , , ,