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Archive for the ‘Detalles Históricos’ Category

Been there, read that (CXLVII)

Cinco esquinas

Aut. Mario Vargas Llosa

cincoesquinasDe los pocos placeres de los que me di gusto en período de clases doctorales, se encuentra esta belleza de novela. Recuerdo que era la presentación de un convenio sobre Voto Informado, de la que era parte mi instituto, y mientras la palabrería y los formalismos se daban, no podía dejar de leer este libro que había adquirido apenas media hora antes. Hay buenos libros que prefieres recetarte de casi una sola sentada, éste fue uno de esos que en menos de 36 horas ya había cometido el propósito que lo vio nacer en la imprenta.

Siempre lo he dicho, es muy difícil escribir una reseña crítica de un escritor con una carrera tan consumada como la de Vargas Llosa; sin embargo, a pesar de que lo amé, sí hubo un par de detallitos que no me gustaron, aunque son mínimos.

La historia se centra en el Perú de Fujimori, bastante cerca del final, aunque los personajes ni se lo imaginan. Nos concentramos alrededor de las vidas de tres personajes que considero principales: un empresario, su esposa y “la retaquita”, una periodista que trabaja para una publicación patrocinada por el gobierno, encargada de destruir socialmente a quienes se oponen al régimen. Los tres se ven enlazados a través de un escándalo sexual por parte del ingeniero, que desemboca en el asesinato del mentor de la corresponsal y su posible reclutamiento por parte de un sombrío personaje del gobierno, el mitológico Doctor.

En general, la historia tiene mucho que decirnos sobre la doble moral de las personas: La esposa del ingeniero lo juzga cruelmente cuando su escándalo sale a la luz, a pesar de que ella tiene aventuras con la esposa del mejor amigo de su esposo; los periodistas utilizan la información que el gobierno les da, para poder independizarse del mismo; entre otras.

La historia es adictiva, no te permite cerrar el libro sin desear saber qué sigue después. Sin embargo, hacia el final del libro, se ahorra una gran parte de la narrativa al incluir diálogos simultáneos en intercalados entre la mayor parte de los personajes; cuesta trabajo distinguir quién le responde a quién y qué personaje es el que está hablando, supongo que esa era la intención del autor y, aún así, pareciera que es una forma de apresurar un final que se intuye desde la mitad de la obra.

Como ya lo mencioné, el detalle que menciono es mínimo. De hecho, el libro es una genialidad y lo recomiendo ampliamente. No he conocido persona allegada que no haya leído los primeros párrafos y que no me lo haya pedido prestado (cosa a la que me niego pues la ley del libro prestado es muy real), de modo que se disfruta y en serio.

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Been there, read that (XCIX)

Max

Aut. Sarah Cohen-Scali

maxLebensborn es el nombre del programa nazi a través del cuál se buscaba crear hijos perfectos de Alemania. Al igual que antiguas civilizaciones guerreras desechaban a aquellos recién nacidos que presentaban defectos, los nazis emprendieron la tarea de seleccionar a los mejores ejemplares de la raza aria a través de nacimientos controlados y estrictos métodos de medición, pesaje y educación. Desde niños educados bajo la doctrina del Mein Kampf y el odio en contra de la inferioridad de otras razas, los nacidos bajo el programa pronto se convirtieron en soldados perfectos, fanáticos y jurados a dar su vida por Hitler.

Max, el protagonista, es el producto por excelencia de Lebensborn, el primer nacido bajo la dirección del programa en la misma fecha en que Hitler cumpliría años y bautizado por el Führer en persona. Bajo tales antecedentes, deberemos comprender a Max pues, lejos de ser adorable e ingenuo en su infancia, resulta ser todo un desalmado a la hora de referirse a las demás personas e incluso comparar a su propia madre con una prostituta.

Precisamente, se requiere de paciencia para comprender que Max jamás ha tenido ni tendrá una figura de ejemplo y vivirá siempre como un elemento más de la maquinaria de guerra nazi. Sus expectativas y teorías sólo se verán modificadas tras la aparición de Lukas, un joven polaco que, siendo judío, logra pasar las rigurosas selecciones nazis para formar parte de la germanización. Pudiendo pasar por el hermano mayor de Max, Lukas se encargará de convertirse en una figura de influencia para el protagonista que lo hará cuestionar sus propias creencias e ideas sobre el mundo.

Acercándose el final de la guerra, un encuentro con los soldados rusos acabará con la muerte de uno de los dos “hermanos” lo que llevará al otro por un camino de vagancia hasta el día en que conocerá a los soldados americanos y, con ellos, la oportunidad de testificar contra los horrores del régimen nacional socialista.

Max es una historia que conmueve y que mueve la lupa del campo de batalla hacia el interior de una institución alemana que buscaba crear soldados perfectos sin conciencia ni libre albedrío de sus acciones. Sencilla pero intensa y cruel a momentos, vale la pena para los amantes del género de la Segunda Guerra Mundial.

Historia de la Humanidad

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Milo Manara – Storia dell’Umanità

Revisionismo historiográfico

En 1986 surgió una disputa entre historiadores nacida de un discurso publicado por Ernst Nolte. En el discurso, se atribuía a las acciones nazis un carácter de reacción ante los procedimientos rusos en los Gulags. De esta manera, la obra de exterminio llevada a cabo en los campos de concentración, respondía al temor que los mismos alemanes tenían de una acción del mismo tipo llevada contra ellos tarde o temprano. Me sirvo de ofrecerles un pequeño fragmento del discurso que generó la polémica mencionada:

Una carencia notoria en la bibliografía sobre el nacionalsocialismo es que no registra, o se niega a registrar, la medida en que, cuanto hicieron posteriormente los nacionalsocialistas, con la sola excepción del procedimiento técnico del gaseado, ya había sido descrito en la abundante bibliografía que se produjo a principios de los años veinte… ¿No habrán cometido los nacionalsocialistas -no habrá cometido Hitler- un acto “asiático” tan sólo porque se veían a ellos mismos y a sus semejantes como víctimas de un acto “asiático”?

– Ernst Nolte, en el Frankfurter Allgemeine Zeitung del 6 de junio de 1986

Nota: Con bibliografía producida a principios de los años veinte, Nolte se refiere a los campos de trabajos forzados rusos en los que morían todo tipo de opositores políticos al régimen de Lenin y Stalin.

Been there, read that (LVIII)

Los LIBRES no reconocen RIVALES

Aut. Paco Ignacio Taibo II

Viviendo en la mismísima Ciudad de los Ángeles Zaragoza, Puebla, no me tomé la mínima molestia de asistir a alguno de los eventos acontecidos en el marco de la celebración del 150 Aniversario de la Batalla de Puebla. Aclaro, no por apatía, sino por el hecho de tener compromisos fuera de la ciudad. De tal modo, una manera que consideré prudente para redimir mi falta de participación o de intención, fue la de adquirir algún libro impreso con motivo de la conmemoración; es así como me hice con una copia de la obra que les vengo a contar el día de hoy.

Los Libres, es una obra amena y de ese estilo que está muy de moda actualmente: el intransigente. Con intransigencia me refiero al hecho de abordar tanto a héroes como villanos de la historia desde un punto de vista crudo y objetivo; sin adornos, tratando de decir las cosas como son o, por lo menos, como se supone que fueron. Finalmente, como acostumbro y gusto recordar, la historia es de quien la escribe.

El Sr. Taibo II nos ofrece esta narración amena y, en ocasiones, hasta divertida de los acontecimientos previos, a priori y posteriores al memorable enfrentamiento entre mexicanos y franceses en el que las armas nacionales se cubrieron de gloria. Resalta a unos héroes nacionales desesperanzados, con la espalda contra la pared y totalmente mermados por años de guerra interna en contra de los acostumbrados traidores e intervencionistas que aprovechan la debilidad institucional, económica y moral de un país para sacar provecho de él.

No sólo eso, es muy destacable, creo yo, la justa señalización de una Ciudad de Puebla apática que lejos de apoyar parecía obstaculizar las preparaciones de la batalla que se avecinaba. Del mismo modo, plantea interrogantes sobre las motivaciones del ejército nacional de oriente y nos presenta a un Ignacio Zaragoza muy humano con errores y virtudes que dan mucho de qué hablar antes, durante y después de la pelea. Redime también a las poblaciones más pequeñas del Estado y desmiente aquel mito en el que los héroes provenían de Zacapoaxtla cuando realmente fueron de todos lados menos de ahí.

Un dato que me ha parecido interesante es el hecho de que la legislación panista insistiera en cambiar el nombre oficial de la ciudad de Puebla de Zaragoza por el colonial de Puebla de los Ángeles, cosa que no rindió frutos debido a la subyugación de la ley estatal ante un decreto presidencial. Se comprende, después de todo, el mismo Zaragoza despotricó en reiteradas ocasiones sobre la falta de apoyo y la calidad de gente que habitaba en una ciudad que no ofrecía esfuerzo alguno por apoyar a los nacionales.

Totalmente recomendable, corta, amena, ligera e interesante, la obra de Paco Nacho es obligatoria para los poblanos y para aquellos que gustan de narraciones históricas nacionales.

Compendio de citas: La socialdemocracia alemana

A punto de concluir una obra que analiza las vertientes del pensamiento alemán hasta justo antes de la Primer Guerra Mundial, les presento un segundo compilado de citas. Pronunciadas en un período de pre-fundación del Partido Socialdemócrata Alemán (que básicamente encontró en Ferdinand Lassalle y Karl Marx a sus padres), nos topamos con una dialéctica encaminada a la destrucción de una “moralidad” cristiana imperante en Alemania.

A pesar de todo, entre los mismos personajes citados, existían grandes divergencias como el apoyo incondicional que Ferdinand profesaba hacia Otto Von Bismarck y que provocó su distanciamiento del propio Marx, que buscaba fines diferentes.

No sé, a pesar de que tengo una mentalidad revolucionaria-democrática-republicana, siento que en el lugar del conde Lavagna (de Schiller) actuaría igual que él y no me conformaría con ser el primer ciudadano de Genova, sino que extendería mi mano hacia la diadema. De esto se desprende, si es que veo bien la cuestión, que soy un egoísta. Si hubiera nacido príncipe, sería un aristócrata de cuerpo y alma.

– Ferdinand Lassalle

Los judíos se han mantenido hasta hoy en su individualidad religiosa. Su principio, su Dios, es el principio práctico del mundo, el egoísmo, tratándose en este caso del egoísmo en forma de religión. El egoísmo es el dios que no desbarata los planes de sus seguidores. El egoísmo es primordialmente monoteísta, porque sólo tiene un único propósito, el de sí mismo. El egoísmo reúne y concentra a los hombres a su alrededor, pero los limita teóricamente, porque les enfrenta a todo lo que no se encuentra directamente relacionado con el bienestar propio.

– Ludwig Feuerbach en Naturaleza del Cristianismo (1841)

El protestantismo ha convertido a Dios en hombre: Cristo, el hombre, es el Dios del protestantismo.

– Tomás Masaryk en Zur kritik der hegelschen rechtsphilosophie

(El reconocimiento de los derechos universales del hombre no es más que el) Reconocimiento del individuo egoísta burgués y del movimiento desenfrenado de los elementos espirituales y materiales. Los derechos humanos no liberan al hombre de la religión, sino que sólo le proporcionan una libertad de religión; no le liberan de la propiedad, sino que le agudizan la libertad de la propiedad; no le liberan de la suciedad de la ganancia, sino que más bien le conceden la libertad de ganancia. El reconocimiento de los derechos humanos por parte del Estado moderno no tiene otro sentido mas que el reconocimiento de la esclavitud por parte del antiguo estado.

– Franz Erdmann Mehring en Historia de la socialdemocracia alemana

No deseaba nada con mayor anhelo que apartarme de la política. Estoy cansado y harto de la política. Desde luego sería tan apasionado como siempre si ocurrieran serios acontecimientos o si tuviera el poder o viera un medio de conquistarlo, un medio de tal naturaleza que me lo proporcionara; porque sin el mayor poder, no se puede hacer nada.

– Ferdinand Lassalle

Been there, read that (XLIX)

Camino a Roma

Aut. Ben Kane

Un comentario previo a mi crítica de la obra: Al principio no entendía el motivo pero cuando comencé a leer en el pequeño parque donde lo hago todos los días a la hora de la comida, me dio pena que me vieran leyendo Camino a Roma. Es raro, en un país que “lee la mitad de un libro al año”, me dio “cosa” que se me viera leyendo algo comercial después de haber tenido mi evolución hacia escritores y libros cada vez más complejos. La experiencia del lector le brinda la capacidad de entrar a un mundo de lectura que se va sofisticando con su aumento; sin embargo, ya no sentí esa falsa pena cuando me di cuenta de que, al igual que en el mundo del cine, no todo tiene que ser de la más alta alcurnia para poder disfrutarlo (las diferencias entre cine de arte y un blockbuster, que a veces coinciden).

Después de dos largos años desde que leí la primera y segunda parte, por fin llego al final de la trilogía compuesta por La Legión Olvidada, El Águila de Plata y, finalmente, Camino a Roma de Ben Kane. La historia de los mellizos Romulus y Fabiola llega a su término. Brennus ha muerto, o por lo menos así lo han creído los protagonistas, Tarquinius ha perdido su capacidad adivinatoria así como el amor fraternal de Romulus al enterarse de que el asesinato del noble que provocó toda la travesía hasta ahora es culpa de él mismo. Fabiola se encuentra en una buena posición y pronto será dueña del Lupanar, el prostíbulo dónde creció y fue usada; desde ahí, planeará una conspiración para asesinar al hombre que violó a su madre, Julio César.

El verdadero problema surge cuando Romulus, convertido en legionario, empieza a admirar a César como a ningún otro hombre en el mundo. El conflicto entre hermanos, entre odio y amor. Las intrigas de personajes como el fugitivarius Scaevola que no cesará en sus intentos de asesinar a Fabiola y la participación del mismo Marco Antonio en la vida de la melliza.

Al ser uno de mis temas favoritos, la antigua Roma, disfruté en demasía de la historia. Como en todo, te encariñas con los personajes y los haces tuyos. El autor maneja muy bien los cortes para mantenerte en suspenso sobre la parte de uno de los protagonistas mientras satisfaces la incertidumbre de alguna de los otros, así sucesivamente.

Por supuesto, nada recomendable es tratar de leer sin conocer las anteriores entregas de la saga; la historia es entretenida, fresca y da siempre lugar a muchas especulaciones gracias a la pauta que nos dejan los borrosos registros de la historia humana antigua. Lo disfruté y, por supuesto, buscaré otras obras de Ben Kane.